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viernes, 25 de septiembre de 2026

Iñaki Sanjuán se despide del palco presidencial de Las Ventas: Adiós al último defensor del rigor en Madrid en el palco.

 Hoy, día 25 de septiembre de 2026, de manera inesperada, el usía de la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas del Espíritu Santo de Madrid, Don Iñaki Sanjuán Rodríguez, comunicaba en sus redes sociales su adiós al palco del coso de la Calle de Alcalá, pues el presidente comentaba que dejaría de ejercer las labores de presidente en los festejos taurinos de la temporada en Madrid, estando por última vez en el palco venteño el pasado domingo 20 de septiembre, en una corrida de toros en formato de desafío ganadero en la que se lidiaron toros del hierro sevillano de Partido de Resina (antes Pablo Romero) y del hierro portugués de Veiga Teixeira, para el mexicano Fermín Rivera (que confirmaba alternativa), el salmantino Damián Castaño, y el toledano afincado en Madrid Noé Gómez del Pilar.



 


Este inesperado adiós se ha debido a que el usía ha sido seleccionado para dirigir un organismo internacional contra el terrorismo en los próximos dos años. En el comunicado emitido en su cuenta de Instagram, Iñaki Sanjuán admite que, pese a que su futuro cargo es fundamental contra la lacra del terrorismo, siempre tendrá a la Plaza de Toros de Las Ventas como su prioridad, estando dispuesto a volver a presidir en Madrid  para así mantener el rigor de la que se supone que es la primera plaza de toros del mundo, pese a que hoy en día esté a punto de tocar fondo (o a hundirse aún más de lo que ya está).


Iñaki Sanjuán, durante todos los años en los que ha ocupado el palco presidencial en  Las Ventas, ha mostrado ser un presidente que busca cumplir a rajatabla el reglamento, tener mucha afición al mundo de la Fiesta de los Toros, y defender el rigor de la "primera plaza del mundo" y su seriedad, esencia y exigencia de todo tipo de tropelías perpetradas por empresarios golfos cuyo único propósito es hacer dinero a costa de degenerar el rito taurómaco, sus propios compañeros y asesores en el palco, y todos aquellos sinvergüenzas del sector taurino sin ningún tipo de afición y respeto a este mundo, queriendo solo hacer dinero mediante el triunfalismo barato y sin divulgar realmente sobre la Fiesta al público de aluvión que llena las plazas, porque, una plaza de toros llena podrá estar, pero la mayoría de su público está vacío de rigor y afición, y solo va por las lluvias de orejas y rabos que vemos en la mayoría de plazas de toros de nuestro país.


El de Arganda del Rey también se llevó duros varapalos por parte de medios y portales triunfalistas y verbeneros, como por ejemplo, Mundotoro, y por numerosos críticos taurinos paniaguados de El País, El Mundo, o Diario ABC, en aquella Corrida de la Prensa celebrada el pasado 28 de mayo de 2025, en la que se lidiaron seis toros del hierro salmantino de Garcigrande para el sevillano Morante de La Puebla, el pacense Alejandro Talavante, y el toledano Tomás Rufo. En aquella corrida, el usía madrileño se negó a conceder un trofeo al de La Puebla del Río en su primer toro al ver que este había dejado una estocada entera pero trasera y que tuvo un efecto bastante tardo, sonándole un aviso, y tras ver una petición de oreja  no tan monumental como la han pintado los medios. Los claveleros de Mundotoro le metieron mierda con este artículo en el que lo criticaban duramente por el simple hecho de mantener el rigor y seriedad de una plaza que en teoría debería ser la más exigente de toda España, acusando al miembro de la Policía Nacional de ser antitaurino y que no le gustase la Fiesta de los Toros cuando el usía madrileño es muy buen aficionado y ha colaborado con asociaciones de aficionados como la Asociación El Toro de Madrid o la Asociación Cultural Taurina Chenel y Oro.


https://www.mundotoro.com/noticia/la-extrana-y-fraudulenta-conversion-de-ignacio-en-inaki/1859011



Aún así, y pese a todas las críticas y puyas que le han lanzado durante sus años en el palco madrileño, Iñaki Sanjuán ha sido de los pocos presidentes que se ha preocupado por la suerte de varas, la integridad del Toro de Lidia en cada festejo,  y el cumplimiento riguroso del Reglamento Taurino, ganándose el respeto de los aficionados más doctos y cabales de Madrid. 


Lastimosamente, ahora dice adiós a Las Ventas, siendo él el último usía que defendió la seriedad, rigor y exigencia de la otrora  primera plaza del mundo, la cual ahora se encuentra ahora bajo mínimos y con un grupo de presidentes incompetentes y sin afición, tales como Don Pedro Fernández Serrano, Don José Antonio Rodríguez San Román, Don Juan Carlos González Carvajal y Don José Luis González González, o como yo los llamo, los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. Estos cuatro presidentes, pese a ciertas tardes y noches donde han cumplido bien su función, han permitido de forma directa el hundimiento absoluto del rigor en Madrid, con Puertas Grandes baratas concedidas tras estocadas traserísimas y sainetes a la hora de entrar a matar, validando encierros completamente impresentables y sin seriedad para Madrid o manteniendo en el ruedo a animales inválidos que habrían de haber sido devueltos a corrales; permitiendo que acontezcan lidias caóticas y vergonzosamente ejecutadas; y sin sancionar a todos aquellos que incumplen al completo el Reglamento. Prepárense para la borrasca de orejas de pueblo que acaecerán en Madrid en la próxima Feria de Otoño con estos cuatro usías sin afición y sin valentía para cumplir el deber.


Por lo demás, agradezco a Don Iñaki Sanjuán por sus intenciones y propósitos por defender la transparencia (sin él, nunca se podrían haber dado datos de los corpulentos equinos de la cuadra de picar de Equigarce, pese a que Plaza 1 suela darla con queso con los pesos de dichos caballos) y la exigencia que ha de tener Las Ventas, por preocuparse por los aficionados, y por colaborar durante años con las asociaciones de los amantes de la Fiesta de los Toros. Le deseo lo mejor en su futuro cargo, y espero que en  algún futuro, más próximo que lejano, vuelva a poner a Las Ventas en su sitio.


Saludos desde Ronda, y como decía Don Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro, se cae la Fiesta". Escribe Raúl.


domingo, 13 de septiembre de 2026

¡Basta ya de carteles taurinos hechos con Inteligencia Artificial! Otro ejemplo más de la pérdida de la esencia de la Fiesta de los Toros en los tiempos que corren.

En los últimos  meses, ha proliferado una ridícula tendencia en el sector taurino: en vez de contratar artistas o utilizar fotografías para el diseño de los carteles de festejos taurinos, buena parte del sector ha adoptado la pésima moda de ilustrar los carteles de todo tipo de festejos con el uso de la Inteligencia Artificial, lo que supone, en definitiva, la dejadez absoluta a la hora de organizar un festejo taurino serio y en condiciones por parte de una empresa cuyo único fin es hacer dinero con carteles banales y monótonos, y otra mentira más al aficionado de verdad, además de renegar la relación que las artes plásticas y la Fiesta de los Toros han tenido durante los siglos XVIII, XIX y XX, y una parte de nuestro actual siglo, el XXI. Así, la Tauromaquia dice adiós a las interpretaciones artísticas que Goya, Eugenio Lucas Velázquez, Zuloaga, Picasso, Dalí, André Masson, Eduardo Arroyo, Fernando Botero, o Miquel Barceló, entre muchos otros artistas de variados siglos, dieron a luz para ilustrar carteles anunciadores de corridas y novilladas. Y lo peor, es que estos carteles hechos con Inteligencia Artificial seguirán multiplicándose en los próximos años, aunque no sé cuánto más durará la Fiesta de los Toros con tantos atropellos ejecutados por el sector y que han degenerado su esencia. 

Aquí les dejo varios ejemplos de estos esperpénticos carteles taurómacos hechos con Inteligencia Artificial:


Toda esta abyecta moda comenzó dos años atrás, con una de las empresas que más se la dan con queso a los aficionados de las Plazas de Toros que gestionan, siendo BMF Toros, resultado de la unión entre la familia donostiarra de los Chopera y el grupo empresarial mexicano BAL de la familia Bailleres, pues en 2024 utilizaron por primera vez una imagen generada por Inteligencia Artificial para "ilustrar" los mediocres carteles de la Semana Grande de San Sebastián de la temporada 2024. La imagen generada es la de un Toro de Lidia antropomórfico vestido con una chaquetilla de cocinero, que según la empresa, hace referencia a la tradición gastronómica de la capital guipuzcoana y a sus reconocidos chefs como Juan María Arzak, Pedro Subijana o Martín Berasategui. El cartel no tiene ni alma ni sabor, como todas las imágenes hechas con IA.


BMF Toros ha continuado con estos aberrantes carteles hechos con IA en las temporadas de 2025 y 2026, reflejando estas imágenes artificiales la dejadez íntegra de la empresa con los aficionados donostiarras tanto en las ganaderías y espadas escogidos para el serial como por el nulo esfuerzo por contratar a un artista de verdad para que haga al menos una obra artísticamente aceptable. Me pregunto si BMF Toros también utiliza Inteligencias Artificiales como ChatGPT, Gemini o Claude para escoger al elenco de ganaderías y toreros para sus plazas de toros. No tengo pruebas pero tampoco dudas.



Los Chopera y el Grupo BAL no solo se han limitado en hacer carteles hechos con IA en San Sebastián, sino que ha utilizado para ilustrar los carteles de otras plazas de toros de BMF como Salamanca, Bilbao o Logroño, ahí les dejo un ejemplo del cartel utilizado para la Feria de la Virgen de la Vega de Salamanca en 2026, que se nota a la legua que ha sido generado por Inteligencia Artificial. No sé qué son peores, las imágenes hechas con IA o los monótonos carteles del serial salmantino.


La empresa BMF Toros no es la única que utiliza la Inteligencia Artificial para crear sus carteles, pues los carteles taurinos hechos con IA abundan hoy de forma desmesurada, pudiendo ver estos insulsos y artificiales diseños en todo tipo de carteles, desde novilladas y becerradas en clase práctica hasta ferias de corte torista como la de Cenicientos, todos ellos con feas tipografías, infografías monótonas y cansinas para la vista, y sin ninguna creatividad ni alma. Ahí van algunos carteles aberrantes de Cenicientos, Fuenlabrada, Mérida, Moralzarzal, Aranjuez y Casarrubios del Monte. Y podría seguir con más abyectos ejemplos, pero ahí les dejo esos cuantos horribles carteles para que se den la idea de lo que nos espera en las próximas temporadas:








En definitiva, la Inteligencia Artificial llegó para quedarse desde su aparición, pero en vez de ver un uso decente y controlado de esta, vemos cómo se utiliza hasta en la sopa. La moda de hacer todo con IA, desde un estudiante mediocre utilizándola para hacer rápida y fulleramente un trabajo de clase, hasta para ilustrar vagamente todo tipo de festejos taurinos. Es lo que nos espera señores, una sociedad vaga y absolutamente carente de creatividad que utiliza la IA para resolver todos nuestros problemas, mandando al carajo a la inteligencia natural y siglos de conocimiento, descubrimientos, aprendizaje y divulgación echados a perder por la decadente  y aborregada sociedad posmoderna en la que nos ha tocado vivir. Al menos en este blog, lo que escribo no está guionizado por un Chatbot de IA, sino que viene de mi propios pensamientos. 
Para terminar ya por todas, que me estoy poniendo más pesado que novillero sin caballos pegando centenares de pases en un coso de talanqueras de un pueblo de menos de mil habitantes, ¡basta ya de carteles con Inteligencia Artificial, hombre!


 Saludos desde Ronda, y como decía el célebre ganadero Don Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro, se cae la Fiesta".
 Escribe cordialmente, Raúl.


domingo, 30 de agosto de 2026

Respecto a lo acontecido en Bilbao el pasado viernes: Lo que les ocurre a los monosabios por pasarse de listos.

 El pasado viernes 28 de agosto, en el que se cumplieron 79 años de la trágica cornada mortal que sufrió el legendario matador de toros cordobés Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete" ante aquel Islero de Miura en la Plaza de Toros de Linares, también ocurrió un hecho que llegó a la mayoría de noticias: Un monosabio de la cuadra de caballos de picar de Equigarce, se llevó una cornada por parte de un toro del hierro salmantino de Domingo Hernández mientras se realizaba la suerte varas al cuarto toro de la corrida del mismo hierro en la Plaza de Toros de Vista Alegre de Bilbao. Todas las fotografías son del francés Philippe Gil Mir.



Como ven, el monosabio había salido a "ayudar" al picador cuando el torillo de Domingo Hernández estaba aún en el peto del jaco de Equigarce, como pueden ver en la imagen inferior. La primera imagen de la entrada es cuando el auxiliar es prendido ya por el de Domingo Hernández:



Luego cayó al suelo y el burel de Domingo Hernández le dio una cornada en el glúteo de unos treinta centímetros de profundidad, siendo rápidamente  llevado a enfermería por el resto de mozos de cuadra de Equigarce.














 Finalmente, fue trasladado al Hospital Universitario de Basurto, donde fue estabilizado y logró mejorar favorablemente tras la cornada que se llevó en el glúteo, que podría haber sido hasta peor. Los medios y portales del sector han destacado el "valor" del monosabio cuando realmente lo que ha cometido es un acto de temeridad. Ya sabemos que los monosabios de las cuadras de caballos de picar suelen ayudar y salir al ruedo en exceso, salvo los honrados auxiliares de la cuadra francesa de Alain Bonijol, que acuden al ruedo cuando sus caballos sufren momentos realmente peliagudos, hasta el propio Alain ha salido y se ha jugado el tipo por sus caballos de picar en ciertas ocasiones. Pero este mozo de cuadra de Equigarce salió a "ayudar" en el peor momento posible, cuando el toro aún no ha sido retirado de la contraquerencia, y se llevó la cornada por pasarse de listo. También me hace reflexionar sobre el riesgo de las cornadas, ya sea de un toro serio, fiero,  geniudo, encastado y con poder, o de un toro comercial seleccionado para embestir cual carretón y ser bobalicón a más no poder como este de Domingo Hernández, porque ya se han visto casos de cornadas bastante graves cuando las figuritas de mazapán y pitiminí se confían en exceso. El acto de este monosabio ha sido de pura temeridad y nula valentía, aunque desde aquí le deseo mejoría tras la dura cornada, pese a que se la llevó por pasarse de listo al salir a ayudar cuando no era solicitado.

Ah, y ya hablando de Bilbao, respecto al pasado jueves 27 de agosto y el lleno de "No Hay Billetes" para la corrida de Victoriano del Río estoqueada por Diego Urdiales, Alejandro Talavante, y Andrés Roca Rey, considero que, pese al bombardeo mediático que el sector le ha dado a la noticia, considerándolo un hecho positivo, que lo es en lo económico, no significa que la Plaza de Toros de Vista Alegre de Bilbao no esté pasando por un buen momento, pues en el resto de festejos, los cuales son reducidos para una plaza de primera, la plaza bilbaína solo se llenó un tercio de entrada. Y además, las plazas de toros pueden estar llenas, lo cual es positivo desde una perspectiva económica, pero ello no hace que tenga una mejor afición, porque hay cosos taurinos que se llenan hasta la bandera y la mayoría de sus espectadores desconoce al completo los encastes del Toro de Lidia, cómo se han de hacer las suertes, cuándo se torea bien, y cuándo se mata bien. Ese público de aluvión solo va a ver cortar casquería, aunque hay que decir que es el que mantiene económicamente a las plazas de toros, porque aficionados de verdad a la Fiesta de los Toros somos pocos, y sería muy difícil (no imposible) llenar una plaza de toros.




Saludos desde Ronda, y como decía el célebre ganadero Don Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro, se cae la Fiesta".

                                   Escribe Raúl.

jueves, 27 de agosto de 2026

Plazas de primera en España, la sombra de lo que alguna vez fueron (2): La Malagueta, 150 años después: Málaga no merece una plaza de primera.

 Recientemente, el pasado sábado 22 de agosto de 2026, culminó la Real Feria de Agosto de Málaga del año 2026, en lo taurómaco, con una corrida que homenajeaba los 150 años de la Plaza de Toros de La Malagueta, ubicada entre el Paseo de Reding y el costero barrio de la Malagueta. Se lidiaban seis toros, tres del hierro gaditano de Torrealta y otros tres del hierro salmantino de Garcigrande para el sevillano Morante de La Puebla, el peruano Andrés Roca Rey, y el onubense David de Miranda. 


Pese a que los medios generales del sector difundan que la feria de esta temporada había sido exitosa en todos sus ámbitos, desde los "No Hay Billetes" hasta las numerosas Puertas Grandes cuya mayoría son bastante cuestionables, La Malagueta vive otra realidad. Pues, una plaza que categóricamente es de primera, tiene de todo menos lo que debería caracterizar a una plaza de primera: En vez de un palco presidencial cuyos presidentes y asesores sean ejemplares y cumplan con el reglamento a rajatabla, Málaga tiene presidentes incompetentes y que caen sumisos al triunfalismo más mezquino y dañino para la Fiesta de los Toros; en vez de una afición cabal, que critique todo aquello que se marra o se realiza de forma antirreglamentaria en las lidias (picar trasero mientras se barrena y se tapa la salida al toro, rematar a los toros en los burladeros...), la afición malagueña aplaude y jalea todo aquello que se hace de forma nefasta en las lidias, desde los picadores dejando puyazos traseros y ejecutando cariocas nauseabundas hasta trasteos de muleta en los que se abusa del pico y se cita con la muleta atrás;  y en vez de toros, utreros y erales que salgan íntegros, serios y con trapío, salen reses impresentables, feas, con crotales, y con un afeitado de no te menees (exceptuando a la corrida de Victorino Martín, la única íntegra del serial). De hecho, el público de aluvión de La Malagueta ya se parece a los claveleros del gin-tonic de Las Ventas, aunque tampoco ha llegado todavía a los extremos de los ebrios que ocupan numerosas localidades en la monumental madrileña durante los seriales de las Ferias de San Isidro y Otoño. Entonces, ¿merece Málaga que su plaza de toros siga siendo hoy en día de primera?





Primero, hablemos del tipo de toro que se lidia en el coso del Paseo de Reding. En general, las reses lidiadas en Málaga llegan a tener en la mayoría de ocasiones una presentación muy por debajo o muy justa para una plaza de primera categoría, con toros poco serios, con caras de no comerse a nadie, y en muchos festejos, se afeita de forma vergonzosa a las reses, no solo en la corrida de rejones, donde el afeitado o despuntado si está aceptado reglamentariamente. Les muestro aquí fotografías de varios de los toros que se lidiaron en la Corrida Picassiana del pasado 4 de abril de 2026, todos esos toros de la familia Fraile (se lidiaban las ganaderías de El Puerto de San Lorenzo, La Ventana del Puerto y El Pilar) eran impresentables para una plaza de primera. Eran muy bajos, apenas tenían trapío, daban más pena que temor y respeto, y sospecho que podrían haber sido afeitados. Aunque bueno, hoy en día se afeita todo, hasta las novilladas sin picadores. 










La presentación de estos toros, sin afeitado, obviamente, la toleraría para una plaza de tercera categoría o una plaza portátil, pero estos toros eran auténticamente impresentables por lo ya comentado previamente. Y esto no pasa solo en las corridas de toros de La Malagueta, esta presentación impropia de una plaza de primera también ocurre en las novilladas picadas y las novilladas sin picadores, las cuales ya comenté en las entradas previas al blog. Si estos toros salen en Madrid, se llevarían bastantes pitos. El único festejo de La Malagueta donde se vieron toros con trapío, excelentemente presentados e íntegros fue la corrida de Victorino Martín, que tenía unos pitones que eran como agujas. De los crotales en las orejas de las reses, ya ni hablemos, que parece que estemos viendo en la plaza a un toro de una ganadería cárnica en vez de un toro de una ganadería de bravo.


También es importante resaltar que en esta plaza, apenas hay diversidad de encastes, se lidian las ganaderías más comerciales, dóciles y bobaliconas posibles para que la empresa siga ganando un dineral con toros aburridos y previsibles, salvo alguna coartada torista como Miura o Victorino Martín, entre otros hierros. Por lo demás es encaste Domecq a raudales (Murube-Urquijo en el caso de los festejos de rejones) y algún encaste a cuentagotas como el Núñez en dos de las novilladas sin picadores del Certamen Internacional de Escuelas Taurinas de esta temporada o el encaste Albaserrada para la tapadera torista. Una plaza de primera debería ser un escaparate de todo tipo de encastes, incluso hasta los más exigentes y fiero, porque no cada encaste tiene su propio comportamiento y lidias.


El segundo tema a tratar son las lidias y las actuaciones de los matadores de toros y novilleros y sus subalternos. En una plaza de primera, se habría de exigir una buena lidia, en la que se pique en el morrillo dosificando el castigo, en laque a la hora de banderillear al cuarteo se deje un par de banderillas mirando al animal frente a frente y no escabulléndose de este, y que se mate en condiciones con el estoque. Eso es lo que exige un aficionado cabal. Pero La Malagueta no tiene nada de eso. Es el mismo cachondeo de lidia que casi el 99% de las plazas de toros españolas: El tercio de varas, antaño el más importante porque es el que nos ayuda a determinar el comportamiento de un toro y si este es bravo o no, se convierte o en un simulacro donde se pega un picotazo para levantar rápidamente la puya, o en una carnicería donde se tapa la salida sin razón alguna al toro y donde se barrena de forma vergonzosa, y si sumamos además el desprestigio que tres cuartos de matadores de toros y novilleros le dan a esta suerte al considerarla un trámite, vemos que todo se quiere hacer a contrarreloj, colocando rematadamente mal a las reses en suerte y cambiando el tercio al instante tras las dos entradas reglamentarias que se exigen como mínimo para cambiar el tercio. Las suertes de banderillas, en algunas ocasiones se hacen bien las lidias y se ponen buenos pares al cuarteo, pero muchos banderilleros resabiados la dan con queso y dejan pares muy a toro pasado o se exceden con los lances con el capote. Y en cuanto a la suerte suprema, si no estamos ante un buen estoqueador, la mayoría de veces se mata rematadamente mal, con estocadas traseras, bajonazos, atravesadas, tendidas, estocadas cortas, pinchazos en el lomo, desaciertos con el verduguillo, y demás fallos que convierten a la suerte suprema en un sainete largo y patético, en vez de entrar a matar perfilándose bien. En cuanto a los espadas, salvo los más honrados, suelen utilizar los trucos del destoreo en muchas ocasiones, lográndosela colar a los espectadores malagueños, tales como retrasar la muleta a la hora de citar en vez de cargar la suerte, esconder la pierna en vez de mostrarla al toro, hacer el insulso pase del tiovivo que desde mi perspectiva no tiene valor alguno, y abusar de posturas y muecas grotescas en vez de torear con naturalidad con la muleta. Pero todo eso da igual, porque el clavelero público malagueño aplaude y jalea todo, por lo que los actuantes se despreocupan en hacer las cosas bien en  las lidias, salvo honradas excepciones.







El tercer tema a tratar es el palco presidencial. Una plaza de primera categoría no ha de caer ante el triunfalismo barato pedido por un público que no tiene ni idea de lo que es un Toro en condiciones ni lo que es torear bien. Salvo ciertos usías que intentan mantener el casi extinto rigor que queda en esta plaza, la mayoría de presidentes sacan toda la ropa al tendedero, destrozando aún más la escasísima seriedad de esta plaza. Veo que se dan orejas cuando se ha matado rematadamente mal, vueltas al ruedo a toros que no han ido ni tres veces al caballo ni se han empleado en varas, y que los avisos no tienen ningún efecto, pues los espectadores malagueños, tan toreristas y triunfalistas, nunca abroncarán al espada de turno si mata tan rematadamente mal. 


Esto ocurrió con el novillero sin picadores mexicano Alonso Mateos, de la Escuela Taurina de Aguascalientes, que tras dejar una estocada muy caída y muy desprendida que no tuvo efecto por su pésima colocación, tuvo que tomar el estoque de cruceta, con el que estuvo desacertado en tantas ocasiones que le sonaron los tres avisos y el eral de Reservatauro que lidiaba se le fue vivo a chiqueros. Es cierto que era un novillero sin picadores, que tiene mucho que aprender, pero la ovación que le dieron al hidrocálido fue tan exagerada por parte del público cuando este había fallado con la espada. Si el chaval fuera ya novillero con picadores o matador de toros, ahí si deberían de cambiar las cosas y le abroncarían, eso sí, los aficionados cabales, porque el público de clavel le aplaudiría incluso si dejara una estocada enhebrada en la penca del rabo. Ahí les dejo la crónica donde ocurrió la actuación de Alonso Mateos, por si la quieren leer: 

https://httpsvaloryaltoro.blogspot.com/2026/08/real-feria-de-agosto-de-malaga-2.html



Ya por último, hablemos del público, el insufrible público de aluvión de la Plaza de Toros de La Malagueta. Aquellas personas que se sientan en los tendidos, gradas y andanadas de la plaza, salvo ciertos aficionados de verdad que aún asistan a los festejos del coso del Paseo de Reding, no tienen ni la menor idea de la presentación y comportamiento de las reses que se lidian, ni de encastes, ni de cómo se han de hacer las cosas bien en la lidia, ni cómo se torea bien. Aplauden todo, y cuando digo todo, es desde ovacionar a un picador que en vez de hacer una suerte de varas en condiciones pica traserísimo barrenando y haciendo la carioca, aplaudir y jalear pares a toro pasado, y berrear ante faenas de muletas basadas en el destoreo en vez de torear con naturalidad. Piden orejas y rabos sin rigor alguno cuando se ha matado fatal con la espada, y en muchas ocasiones lo consiguen, porque en La Malagueta no hay un público general bien educado, serio, con afición y que sabe elogiar todo lo que se hace bien y protestar todo lo que se marra, sino un público de plaza de tercera de pueblo, que viene a las plazas no por afición a este mundo sino por mera tradición o como un escenario o telón para meriendas, borracheras o saraos, nunca por verdadera afición a este mundo.


En definitiva, Málaga no merece tener una plaza de primera categoría por todo lo comentado, y La Malagueta se convierte, desde mi perspectiva, en la peor plaza de toros de primera categoría de España, por lo que Pamplona, a la cual ya le dediqué una crítica sobre su situación actual, pasa a ser la segunda peor plaza de primera categoría de España. Aún me quedan muchas plazas de primera que reseñar, y estos análisis sirven perfectamente para comprobar que la Fiesta de los Toros, aunque el sector nos venda que está en un gran momento, realmente vive una gran decadencia de su esencia, porque esta depende no de los números del negocio, sino de la sabiduría, rigor y seriedad de sus aficionados, y por aquellos escasos profesionales y ganaderos que aún tienen oficio, sabiduría porque afición  quieren hacer las cosas bien y contentar al aficionado.


Saludos desde Ronda, y como decía el célebre ganadero Don        Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro, se cae la Fiesta".

                     


                                         Escribe Raúl.



martes, 28 de julio de 2026

Cénate Las Ventas (O cómo un par de empresarios golfos idolatra las fritangas y el alcohol mientras desprecia la Fiesta de los Toros).

 Ah, Las Ventas (o Plaza de Toros Monumental de Las Ventas del Espíritu Santo de Madrid, siendo este el nombre completo del coso madrileño), aquella plaza que no hace muchas décadas era considerada por muchos aficionados como la primera plaza del mundo, por la seriedad, exigencia, criterio y sabiduría de su público y palco presidencial, la gran presentación del ganado que antaño se lidiaba allí, y por la sensación que daba estar en Las Ventas, otrora catedral de la Tauromaquia. Pero hoy en día, la solera, rigor y exigencia que caracterizaba a esta hermosa plaza neomudéjar se ha ido a la deriva, siendo la previamente celebrada Feria de San Isidro el perfecto ejemplo de la decadencia del coso madrileño (corridas y novilladas en su mayoría muy mal presentadas y olvidables en su conjunto salvo honrados ejemplos como la novillada de Montealto, un público en su mayoría ignorante y que berrea los ya pesados "¡Viva España!" durante cada tarde y bebe sin cesar incordiando por ende a los aficionados cabales que aún quedan en esta plaza, un palco presidencial cuya mayoría de usías colaboran cada día en hundir aún más el escaso prestigio que le queda a Madrid, siendo algunos de estos presidentes mediocres los ya infames Pedro Fernández Serrano, Juan Carlos González Carvajal y José Antonio Rodríguez San Román, las lidias pésimas en las que el oficio de picadores y banderilleros ha sido pésimo salvo ciertas excepciones-ni un puyazo bueno ha habido en toda la feria y en las Corridas In Memoriam y de la Beneficencia- ,las orejas concedidas tras faenas vulgares sin toreo fundamental y suertes supremas deficientes, y las inexplicables vueltas al ruedo a toros y utreros que no fueron ni tres veces al caballo ni tuvieron un comportamiento destacable). Sí, así está Madrid, y no dudo que en las próximas ferias de San Isidro la cosa empeore y aún más. Aunque es cierto que se ha logrado esta temporada que salgan a la luz los pesos de los caballos de picar de la cuadra de Equigarce (no obstante, además de estos supuestos pesos, no hay ninguna transparencia más de Plaza 1 sobre el pesaje de los catafractos bizantinos de la familia Cedillo).


https://es.wikipedia.org/wiki/Las_Ventas




Ya sabrán ustedes que Madrid va hacia una deriva incontrolable, y el problema es que este triunfalismo barato y que tanto daño hace a la Fiesta de los Toros no se queda solo en las ferias de San Isidro y de Otoño, sino que se expande al resto de la temporada. Un perfecto ejemplo de este triunfalismo barato lo encontramos en el infame y olvidable certamen de novilladas con picadores nocturnas "Cénate Las Ventas". Veamos de qué trata este despropósito y a la vez insulto a los aficionados de verdad que todavía están esparcidos por los cada vez más irreconocibles tendidos y andanada de Las Ventas: 


https://suertematadortoros.com/blog/2026/06/16/presentada-la-septima-edicion-de-cenate-las-ventas/






Pues este certamen  de novilladas con picadores (por no llamarlo de otra forma) es celebrado desde el año 2018, y su propósito, en teoría, es dar a conocer a los jóvenes novilleros del escalafón en Las Ventas en un formato de certamen con cuatro novilladas clasificatorias y una novillada final durante los jueves de la última semana de junio y las primeras de julio, celebrándose todos estos festejos a las nueve de la noche. No obstante, todos estos carteles cada temporada son siempre de nulo interés para el aficionado, con ninguna variedad de encastes en las ganaderías salvo ciertas excepciones (esta temporada las cinco ganaderías lidiadas, siendo estas Los Chospes, Antonio López-Gibaja, Brazuelas, Sagrario Moreno y Guadaira, de encaste Domecq), y con novilleros con escasa o nula experiencia y bagaje en plazas y festejos tras su debut con caballos excepto algún novillero medianamente puntero. A sabiendas de esto, los insufribles empresarios que están despedazando Las Ventas en la infame Unión Temporal de Empresas Plaza 1, siendo estos dos golfos Rafael García Garrido y Bernard Domb (más conocido como Simón Casas, o como yo lo llamo, Simón el Judío, personaje al que le dedicaré una entrada sobre cómo fue uno de los mayores artífices de la degeneración de la Fiesta de los Toros), decidieron que en las andanadas del coso madrileño hubieran puestos de comida rápida, productos locales de la Comunidad de Madrid, y otras fritangas variadas con nombres de restaurantes canallas (vamos, es lo que sería la mediocre feria de hamburguesas de The Champions Burger pero en una plaza de toros). Y yo me pregunto, ¿en serio hace falta un montón  de puestos de comida en una plaza de toros? Sé que en muchas plazas, como en la de Pamplona (de la que hablé previamente sobre su decadencia en este enlace: https://httpsvaloryaltoro.blogspot.com/2026/07/la-estrepitosa-decadencia-de-los.html) se suelen realizar las tradicionales meriendas tras la lidia del tercer toro del festejo, pero es que la comida rápida y la Fiesta de los Toros son conceptos desde mi perspectiva absolutamente incompatibles. Me recuerda al pasaje bíblico de los mercaderes judíos en el templo, aquellos que convirtieron un lugar sagrado en un banal mercado antes de que Jesucristo los expulsara los días previos a su Pasión, Muerte y Resurrección.



https://www.larazon.es/cultura/toros/vuelve-cenate-ventas-grande_202406246679ad30888bcf00014e0741.html





Además de los puestos de comida que no calzan en la plaza que debería ser la primera plaza del mundo, vemos también un completo descontrol cada tarde: Chavalería ebria que entra y sale de los tendidos y las andanadas cuando se están realizando las lidias y sin tener ningún respeto a estas,  el nulo respeto a los minutos de silencio tras los paseíllos, e incluso algunos aficionados atestiguan haber escuchado a niñatos sin afición que van a las plazas de toros por moda y postureo  cantando y bailando reguetón. Qué vergüenza...



Por lo demás, la cosa sigue igual cada noche. El público que viene de los autobuses de los novilleros jalea a sus novilleros incluso cuando dan trapazos en vez de torear con la muleta en condiciones, se siguen viendo lidias caóticas en las que se menosprecia la suerte de varas y los banderilleros cumplen sin más en la brega y con los rehiletes o sino se pasan de listos clavando a toro pasado, rematando a los utreros en los burladeros, o pitando cuando el tiro de mulillas se acerca para llevar a los utreros ya estoqueados a la puerta de arrastre, trofeos muy baratos que destrozan diariamente lo que alguna vez fue Madrid (como aquella oreja barata que se le concedió a Nacho Torrejón ante un utrero del hierro vallisoletano de Brazuelas), y en cuanto a los utreros, salen justos de presentación o impresentables para el trapío o seriedad que exige Madrid, con un comportamiento dócil y manejable en todos los tercios de la lidia (es decir, pasando por trámite en varas y banderillas para luego embestir como carretón sin alma, fiereza y peligro real en el último tercio), salvo ciertas excepciones. De hecho, el premio de la edición del certamen de esta temporada fue declarado desierto porque la novillada que se lidió (en este caso, la del hierro sevillano de Guadaira, de encaste Domecq en la línea de procendencia de Jandilla) fue tan inválida que ningún utrero valió la pena, hasta algunos aficionados gritaban, según una reseña que leí de la Asociación Cultural Taurina Chenel y Oro sobre esta novillada: "¡Ganadero, la próxima temporada te llevas todas tus reses al matadero!". 





En estas fotos, todas son propiedad de Plaza 1, verán al niñaterío alcoholizado que para los mediocres empresarios de Madrid son "los futuros aficionados que salvarán la Fiesta de los Toros".






Sí, los chavales están muy arreglados para la ocasión, pero me apuesto a que la mayoría no saben ni mencionar tres encastes completos del Toro de Lidia, ni explicar de forma acertada lo que es un par al cuarteo, una estocada rinconera, la suerte al volapié, la carioca, un farol de rodillas, o un romaneo. 


Y si alguien se molesta por lo que he dicho del niñaterío alcoholizado, yo también soy joven y suelo vestir arreglado cuando voy a una plaza de toros, pero siempre he tenido la intención de conocer al fondo todo sobre el Toro de Lidia, sus encastes, la historia de la Tauromaquia y los matadores de toros más célebres. Ahí me tienen en la Plaza de Toros de La Malagueta el pasado Sábado Santo, día 4 de abril, tras finalizar la XVII edición de la  Corrida Picassiana, la cual fue un festejo para el olvido.


En fin, Cénate Las Ventas es una iniciativa cuyo único propósito es hacer dinero durante la primera mitad del verano en Las Ventas mediante puestos de comida, fritanga y alcohol, mientras lo que debería ser fundamental, la Tauromaquia, queda en un triste e irrelevante segundo plano bajo el triunfalismo barato y el vaivén de gente de los tendidos a los puestos de comida. Lo peor es que este certamen se ha expandido para el próximo jueves 30 de julio, día en el que se celebrará la corrida de toros que pondrá punto y final a la Copa Chenel de esta temporada, en la que están acartelados los salmantinos Alejandro Marcos y Manuel Diosleguarde junto al mexicano Héctor Gutiérrez (el cual confirmará también alternativa), frente a seis toros de la ganadería salmantina de El Capea (de encaste Murube-Urquijo) y su segundo hierro, Carmen Lorenzo, siendo esta la primera corrida que lidiará a pie en el coso madrileño en este siglo, ya que las últimas comparecencias de esta divisa han sido exclusivamente lidiando reses para toreo a caballo (el año pasado en Las Ventas lidió el 17 de mayo una corrida de rejones junto a los hierros también  de Carmen Lorenzo y San Pelayo-que son propiedad también de Pedro Gutiérrez Moya "Niño de la Capea" y del mismo encaste- en la que estuvieron el lisboeta Rui Fernandes, el hispano-luso Diego Ventura, y la nimeña Lea Vicens; y un utrero para el rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza durante el festival taurino con picadores celebrado en beneficio a la construcción del monumento a Antonio Chenel "Antoñete" del día 12 de octubre y capitaneado por Morante de La Puebla antes de su falsa retirada esa misma tarde). Yo veré la corrida por televisión y probablemente traiga una reseña de esta en los próximos días. Ahí les dejo el cartel:



Por último, y antes de terminar esta reflexión, sigo dando mucha fuerza a todos los afectados por los incendios de Ávila, Madrid y la Comunidad Valenciana, y a todos los habitantes, ganaderos, agricultores y bomberos que se juegan el tipo contra las llamas que arrasan con más de la mitad de nuestro país por culpa de una patética gestión forestal ejercida por nuestros infames organismos gubernamentales, desde los Ayuntamientos, pasando por las Diputaciones Provinciales y Gobiernos Autonómicos, hasta llegar al Estado.


Saludos desde Ronda, y como siempre decía el célebre ganadero Don Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro, se cae la Fiesta".








sábado, 25 de julio de 2026

Plazas de primera en España, la sombra de lo que alguna vez fueron (1): La deprimente situación de la Plaza de Toros de La Misericordia de Zaragoza, y su incierto futuro.

 

Tras una semana de vacaciones por la Axarquía malagueña, su patrimonio histórico y geológico, y sus playas, les presento a los lectores de este modesto blog una nueva serie de entradas sobre la situación de las plazas de primera categoría de nuestro país, desde La Misericordia hasta La Malagueta, de Las Ventas a Vista Alegre, entre otras, como continuación de aquel artículo sobre la decadencia de los encierros de San Fermín y la Feria del Toro de Pamplona del cual les dejo el enlace aquí: https://httpsvaloryaltoro.blogspot.com/2026/07/la-estrepitosa-decadencia-de-los.html

Antes de continuar, dada la situación devastadora que vive nuestro país por la terrible ola de incendios que sufren muchas de nuestras provincias, como Ávila, Madrid, Guadalajara, Teruel, León, Córdoba y Huelva, entre otras, deseo mucha fuerza tanto a todos los afectados por unos incendios voraces y descontrolados, como a los bomberos, agricultores y ganaderos que se juegan el tipo luchando contra las llamas. Si nuestras incompetentes autoridades gubernamentales dejaran a nuestros ganaderos pastorear con sus animales en los montes y bosques, y nos dejaran limpiar y quitar ramas, matorrales y piñones de nuestros bosques, doy por asegurado que no ocurrirían estos atroces incendios que destruyen pueblos, fauna y flora local, ganaderías, tierras de agricultores, y nuestro patrimonio natural. Mucha fuerza doy en especial a los municipios de Madrid, Toledo  y Ávila que engloban el conocido, amante del Toro de Lidia  a la vez mal llamado "Valle del Terror", que están sufriendo dos incendios tan duros como son el de la Sierra Oeste de Madrid y el de Burgohondo. 


Volviendo al tema a tratar, la Plaza de Toros de La Misericordia de Zaragoza vive días muy negros durante este año, pues, tras finalizar el contrato de gestión de la empresa de Carlos Zúñiga padre en el coso zaragozano en 2025, en enero saldría a concurso la plaza para su futura empresa gestora, mediante un pliego elaborado por la Diputación de Zaragoza, propietaria del coso. No obstante, la entidad elaboró un pliego que reducía al mínimo los festejos taurinos para las Ferias de San Jorge en abril y la de la Virgen del Pilar en octubre, eliminando festejos como la corrida concurso de ganaderías. Como respuesta, la mayoría de empresas taurinas negaron el pliego a licitación, y el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón suprimió el pliego por los recursos interpuestos en el contrato, pues cualquiera podría hacerse con el coso de La Misericordia, incluido el PACMA. Al final, Zaragoza se quedó sin la Feria de San Jorge en abril y se paralizó el pliego en junio cuando ya habían nueve propuestas redactadas para hacerse con el pliego. Muchas empresas condenaron el pliego al no cumplir con los deseos económicos del sector taurino, elaborando numerosos pliegos contra los pliegos de la Diputación de Zaragoza. De momento, la Plaza de Toros de La Misericordia está en dique seco, sin carteles anunciados, y ha provocado una gran controversia entre el Ayuntamiento de Zaragoza, la Diputación Provincial de Zaragoza, y el Tribunal de Administrativo de Contratos Públicos de Aragón.




La Plaza de Toros de La Misericordia de Zaragoza. Fuente de la imagen: https://www.zaragozago.com/monumentos-zaragoza/plaza-toros-misericordia/




  Durante los últimos meses, hemos visto numerosos rifirrafes entre la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca (del Partido Popular) con el presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, Juan Antonio Sánchez Quero (del PSOE). La edil zaragozana ha acusado a la Diputación de dejar sin toros a Zaragoza esta temporada, además de exigir al organismo a dejar que los jóvenes chavales de la Escuela Taurina Mar de Nubes de Zaragoza pueda practicar en el ruedo de La Misericordia. En el otro lado, Sánchez Quero ha buscado defenderse de las acusaciones del PP, diciendo que su objetivo no era dejar sin festejos taurinos a Zaragoza, y que él no ha sido responsable de la situación. En fin, esta situación se ha vuelto en otro enfrentamiento partidista en vez de solucionar de cuajo el problema, manda cojones. 


¿Quién tiene la culpa del problema? Pues nuestros políticos, como en esta ola de incendios terrible que sufre España en estos días. Es curioso que en este caso la caída de esta hermosa plaza de toros no haya sido por culpa de empresarios codiciosos y sin afición, como ha pasado con la Casa Chopera y el Grupo Bailleres (que forman la empresa BMF Toros) gestionando las plazas de Illumbe de San Sebastián o la de Vista Alegre en Bilbao. Si se hubiera hecho un pliego en condiciones, no habría ocurrido esta controversia tan grande que ha dejado a la Fiesta de los Toros en un futuro muy incierto, en el que, la antigua villa romana de Caesaraugusta, pierda sus festejos taurinos tal y como ocurrió en la Monumental de Barcelona en 2011.  Además, la plaza vive un momento en el que su seriedad se ha ido a la deriva tras la nefasta gestión del empresario Carlos Zúñiga padre, trayendo toros impresentables para una plaza de primera, un palco presidencial inexperto y sin afición y seriedad algunas, unas lidias caóticas sin pies ni cabeza, y tardes donde la afluencia de la  plaza ha sido paupérrima.



Recientemente, se llevó a cabo el miércoles 22 de julio en Zaragoza una manifestación para salvar la Feria del Pilar, en la que participaron unas 600 personas, la mayoría siendo miembros de las entidades políticas de Aragón, aficionados, y ganaderos y miembros del sector taurino en la región, reclamando un pliego para gestionar La Misericordia entre los años 2026 y 2027, para así acabar con la surrealista situación de La Fiesta en Zaragoza. Al final, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha redactado un nuevo pliego, por lo que la Feria del Pilar podrá celebrarse cuando se haya adjudicado el pliego. Aún así, ¿ha valido la pena todo este mamoneo institucional que ha estado a punto de cargarse la Fiesta de los Toros de Zaragoza entre el PP y el PSOE? ¿Ha valido la pena crear pliegos que hasta el PACMA y otras asociaciones animalistas podrían perfectamente adquirir? ¿Ha valido la pena poner en jaque la situación de una plaza de primera categoría en Zaragoza que podría haberse quedado sin temporada este año? Os dejo a ustedes las preguntas para que ustedes puedan responder con total libertad en los comentarios.



Un grupo de manifestantes en la manifestación por la Plaza de Toros de la Misericordia de Zaragoza celebrada el 22 de julio de 2026 sosteniendo una pancarta en la que está escrito: "Feria Taurina, ¡solución ya!". Fuente: https: //www.elperiodicodearagon.com/cultura/2026/07/22/un-millar-de-personas-se-manifiestan-exigiendo-una-solucion-para-que-haya-toros-en-zaragoza-132689967.html





Ya para concluir, el pasado viernes estuve en Málaga por la mañana visitando el Museo Revello de Toro y el Museo de Málaga, donde vi el cartel de la Feria Taurina de Málaga de 2006 de Félix Revello de Toro (10/06/1926) y dos lienzos de temática taurina de  José Denis Belgrano (1844-1917), respectivamente. Aquí les dejo las imágenes:




Este es el cartel de la Feria Taurina de Málaga de 2006, realizado por el célebre pintor figurativo malagueño Félix Revello de Toro, el cual cumplió el pasado de junio cien años. Está expuesto en el Museo Revello de Toro, y la imagen la he sacado de la web del propio museo, puesto que está prohibido tomar fotografías en el museo que alguna vez fue el hogar del famoso  imaginero y escultor granadino afincado en Málaga Pedro de Mena (1628-1688):  https://www.museorevellodetoro.net/temporal-carteles-de-fiestas/




El quite de espaldas, José Denis Belgrano, hacia 1885-1890. Museo de Málaga.




Después de la corrida, José Denis Belgrano, hacia 1885-1890. Museo de Málaga.




Saludos desde Ronda, y como decía el célebre ganadero Don Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro, se cae la Fiesta". Escribe Raúl.












lunes, 20 de julio de 2026

Equigarce y Alain Bonijol: Dos conceptos muy diferentes de lo que son cuadras de caballos de picar.

 En la Tauromaquia, durante la lidia, tenemos un trinomio: el toro, siendo este el Rey de la Fiesta, el cual tras ser criado durante varios años en su casa ganadera, demuestra su condición durante su lidia y muerte; el torero,  ya sea matador de toros, novillero, picador, banderillero o rejoneador, el cual se juega la vida ante el toro en el ruedo y su triunfo o fracaso en un festejo dependen del respetable y del palco; y el caballo, crucial en la lidia, ya sea para realizar las bellas suertes del rejoneo por parte de sus caballistas o para recibir las embestidas de un toro mientras un picador realiza (en la mayoría de casos marra) la suerte de varas.                                                                                                                                                                                                                                                                                           En este último ámbito del caballo en la Fiesta de los Toros platicaré hoy, sobre el caballo de picar y su historia, y con el fin de contrastar la mentalidad de dos cuadras de caballos de picar, siendo estas la cuadra toledana de Equigarce, siendo su propietaria la familia Cedillo; y la cuadra francesa de Alain Bonijol, ubicada en la pequeña localidad de Laas del occitano departamento de Gers y cuyos equinos han demostrado ser una revolución para la suerte de varas en estos tiempos tan negros para el primer tercio.                                                                                                                                         


 El picador Juan Melgar picando a un utrero de Sagrario Moreno a lomos de un caballo de la cuadra de Equigarce en la cuarta novillada clasificatoria del certamen de novilladas nocturnas Cénate Las Ventas (16/07/2026), Plaza de Toros Monumental de Las Ventas del Espíritu Santo, Madrid. La imagen es propiedad de Plaza 1, sacada de la página web de la Plaza de Toros de Las Ventas.                                                                                                                                                                                                                                                    
     


Para conocer la historia de los caballos de picar en la Fiesta de los Toros, tenemos que remontarnos a los siglos XVIII y XIX y al primer cuarto del siglo XXI, cuando los caballos destinados a utilizarse en la suerte de varas eran caballos ancianos, enfermos, y que no eran útiles ya para las labores de campo. Además, iban completamente descubiertos, por lo que era bastante normal que muchos de esos caballos fallecieran al recibir las cornadas de los toros lidiados. Y la misión del picador era, además de dosificar el castigo al toro, proteger al jaco, y por ende, a él mismo, de las embestidas de los toros a la hora de picar. Esta situación de los caballos de picar se mantendrá hasta el año 1928, durante la dictadura del militar Miguel Primo de Rivera (1923-1928), en la que se decretó que los caballos de picar debían llevar un peto para su protección frente a las cornadas y otros percances que pudieran sufrir.                                                                                                                                                                    
                                                                                                                                                     En la obra "La víctima de la Fiesta", del pintor guipuzcoano Ignacio Zuloaga (pintada por el autor en 1910, y perteneciente a la colección de la Hispanic Society de Nueva York, aunque depositada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao desde 2007), representa a la perfección a los primeros caballos de picar, ancianos y faltos de fuerza, que cumplían su propósito al morir corneados durante el tercio de varas. La imagen de la pintura la he sacado de la web del Museo de Bellas Artes de Bilbao.                                                                                                                                                                                                                                                              

 Tras la imposición de los petos en los caballos de picar en 1928, se desarrollaron los primeros petos. Estos petos eran más pequeños y menos colosales que los actuales, y no protegían al caballo por completo, sino ciertas zonas de su anatomía como el pecho. A lo largo de las décadas siguientes, el peto de los caballos de picar se ampliaría y conseguiría cubrir todo el cuerpo, tal y como vemos a los caballos de picar hoy en día. Cuando se introdujo el peto, hubieron debates por los beneficios del peto, o por suprimir la suerte de varas en el primer tercio y sustituirla por rejoneo. No obstante, pasadas estas controversias, el peto se ha convertido en un elemento más de cada tarde en las plazas.                                                                                                                                                                                    
                                                                                                                                                    Aquí está un ejemplo de los primeros petos utilizados en la historia, los cuales no cubrían al completo el cuerpo de los caballos de picar, pero sí las partes más propensas a cornadas de los caballos. La fotografía es de la página web de El Toro México.                                                                                                                                                                                             


 Además de la evolución del peto, se ha vivido una gran transformación de los caballos de picar, que han pasado de ser equinos viejos utilizados como carne de cañón para transformarse en caballos domados y preparados para la suerte de varas. No obstante, y tristemente para los aficionados, vemos que la mayoría de cuadras de caballos de picar traen jamelgos a las plazas con muchísimos más kilogramos que las reses que se lidian en las plazas, y que actúan como verdaderos Muros de Berlín, haciendo imposible una pelea decente en el peto de parte del toro. Y hablando del peto, estoy más que seguro que la mayoría de petos tienen un peso mayor que lo reglamentario, al igual que los caballos de picar. Equigarce es el perfecto ejemplo de aquellas cuadras que han convertido al caballo de picar en un catafracto del Imperio Parto, porque cada vez que veo a sus caballazos, ya sea en las Corridas Picassianas de La Malagueta que he visto en persona, o cuando he mirado ciertas corridas y novilladas por televisión, me recuerdan siempre los caballos de Equigarce a esos equinos acorazados de los Partos. Si la suerte de varas ya está en una gran y triste debacle (por culpa de una tauromaquia posmoderna que ha degenerado el concepto de bravura trasladándolo a la muleta en vez del caballo, unos picadores sin afición y oficio alguno que hacen o simulacros o masacres en sitios traseros cada tarde en vez de dosificar el castigo en el morrillo), la mayoría de cuadras de caballos de picar empeoran aún más la situación por el peso descomunal de sus caballos y por la infracción de ciertos puntos del reglamento, aumentando los faldones del peto, y sin dar ningún dato de los caballos para cada tarde (ni edad, ni peso, aunque en Las Ventas se ha logrado de cierta manera lograr alguna transparencia de la cuadra de Equigarce gracias a la Asociación El Toro de Madrid y la Asociación Cultural Taurina Chenel y Oro, aunque no hay ningún momento del día en el que haya algún pesaje y validación públicos de los caballos). No obstante, hay una cuadra que está marcando una verdadera revolución en la suerte de varas.                                                                                                   

El picador francés Gabin Réhabi a lomos de un caballo de la cuadra de Equigarce provocando la embestida de un toro en la Plaza de Toros Antonio Ronda Ortiz en San Agustín del Guadalix. La fotografía es de la web Toros en El Mundo .                                                                                                                                                                                        

Esta cuadra de la que hablo tras reflexionar sobre Equigarce es la cuadra francesa de Alain Bonijol, una cuadra de caballos de picar cuyo máximo objetivo es dignificar la suerte de varas y recuperar el papel que alguna vez tuvo antes de que se convirtiera en un mero trámite a la muleta. Durante años, el francés Alain Bonijol ha mezclado todo tipo de razas de equinos (percherón, Silla Francés, lusitano, Comtois, luso-árabe,          hispano -bretón...) para encontrar un caballo bien domado, con mucha movilidad, con un peto ligero pero que sigue manteniendo una función protectora, y también ha desarrollado una puya bastante especial que es la reglamentaria en las plazas de toros francesas, con una base totalmente plana, y menos lesiva que la puya triangular reglamentaria a nivel nacional en España y las triangulares autonómicas de Castilla y León, Andalucía, y el País Vasco. Esta cuadra actúa en numerosas ocasiones en Francia (en plazas como Bayona, Dax, Vic-Fezènsac, Céret, Arlés, Mont de Marsan, Istres, o Saint Martin de Crau, entre muchas otras). En España, solo hemos podido ver a esta sensacional cuadra en las ediciones de 2023, 2025 y 2026 en la Feria del Aficionado del Club Taurino 3 Puyazos en San Agustín del Guadalix, y en plazas como La Malagueta, Logroño, Vista Alegre en Bilbao,  y Zaragoza, siendo la última plaza de primera española en la que ha actuado la cuadra francesa.                                                                                                                                                                                                                                                      
                                                                                                             
Escena de un derribo a un picador y a un caballo de la cuadra de Alain Bonijol en la Plaza de Toros de Céret. Fotografía tomada de la página web Adiós Madrid, y realizada por el célebre fotógrafo taurino Andrew Moore.                                                                                                                                                                                                                   
                                                                                                                

Un picador montado en un caballo de la cuadra de Alain Bonijol provocando la embestida de un toro de Victorino Martín en la Plaza de Toros de Vista Alegre de Bilbao. Es una fotografía histórica, ya que la cuadra de Equigarce es la que hoy en día actúa en Bilbao en vez de la gala del departamento de los Gers. La fotografía es de la web Los Sabios del Toreo.                                                                                                                                           

En definitiva, Equigarce y Alain Bonijol son dos caras de una misma moneda, dos perspectivas de la suerte de varas. Equigarce es la primera perspectiva, representa esa suerte de varas ninguneada, transformada en un burdo trámite en el que vemos monopuyazos sin cesar, picadores dejando el castigo trasero en el que se limitan tanto en señalar como en ejecutar carnicerías en vez de hacer las cosas como Dios manda, y matadores de toros y novilleros desinteresados en la suerte de varas para luego hacer faenas de muleta insípidas basadas en un destoreo vulgar que solo emociona al público orejero, además de los catafractos bizantinos con petos que cubren hasta las pezuñas. Y en la otra cara de la moneda, vemos a Alain Bonijol, una cuadra hecha por aficionados y para el aficionado, con caballos con los que hasta se puede rejonear e incluso con el peto puesto, buscando siempre la verdad del espectáculo, la gran importancia de la suerte de varas, y su papel primordial para comprobar la bravura del Toro de Lidia,  aunque los taurinos posmodernos nos quieran engañar con el relato que sostiene que la muleta es el examen de la bravura. ¿Cuál cara de la moneda quieren tomar, la del fraude al aficionado, o la de la verdad de la suerte de varas? La decisión es suya.                                                                                                                                                                                                                        

Saludos desde Rincón de la Victoria, escribe Raúl, y como decía el legendario ganadero Don Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro, se cae la Fiesta".