jueves, 16 de julio de 2026

La estrepitosa decadencia de los encierros de San Fermín y la Feria del Toro de Pamplona: Un perfecto ejemplo de la pérdida de la esencia de la Fiesta de los Toros en el Siglo XXI.

Recientemente concluyó la Feria del Toro de Pamplona, pues hace dos días (el martes 14 de julio) tras la fecha en la que redacto esta reflexión, se celebró el último encierro y corrida de toros de la Feria del Toro de Pamplona, correspondiendo a la ganadería pacense de Jandilla, la cual estoquearon el sevillano Juan Ortega, el peruano Andrés Roca Rey, y el toledano Tomás Rufo. Para mí, tras revisar los resultados de todos los festejos de la Feria del Toro, ha sido otra feria sin más, con corridas sin más de las ganaderías más comerciales y solo una corrida para el recuerdo como la de José Escolar, Puertas Grandes y trofeos muy baratos y con escasa seriedad para lo que es Pamplona, una plaza de primera aunque hoy en día parezca una discoteca, con una afición que va a la plaza para ver el circo manifestado en los tendidos antes que el rito de la lidia y muerte del Toro, y un palco presidencial sin rigor alguno (y con etarras incluidos, aquellos terroristas asesinos ultranacionalistas vascos que hoy en día blanquean su miserable pasado con la vergonzosa tapadera política de EH Bildu). Vaya panorama que tiene la Plaza de Toros Monumental de Pamplona...


Imagen de la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, sacada del sitio web DareMapp.


La situación de la Fiesta de los Toros en Pamplona, es aparentemente, muy positiva, por la gran popularidad de los encierros matinales del 7 al 14 de julio de cada año en el que se llevan los toros de las corridas a pie desde los Corrales de Santo Domingo hasta la Monumental pamplonesa, y por los llenos diarios durante la Feria del Toro en las Fiestas de San Fermín. Estos datos serán muy positivos para aquellos que han degenerado la Tauromaquia en un mero negocio, porque la realidad, tanto de los encierros como de la Feria del Toro, es muy deprimente para los aficionados de verdad. Veamos por qué.




Imagen de uno de los encierros de San Fermín, sacada de la página web homónima del Ayuntamiento de Pamplona.


Primero, hablemos de los encierros, que para muchos es una de las festividades más icónicas de toda España, y funcionan para muchos como la base de las Fiestas de San Fermín en Pamplona además de la Feria del Toro. Estos encierros, antaño llenos de riesgo y emoción en los que muy pocos corredores (que eran profesionales, ojo) se jugaban el tipo haciendo la faena de llevar a los toros de los Corrales de Santo Domingo a la Monumental, ahora están mutilados por el buenismo que impera en nuestros días, con antideslizantes, una muchedumbre de gente realizando las carreras de los encierros, y una nula sensación de emoción o adrenalina, porque la verdad, cada encierro es rápido y no hay ningún momento destacable, salvo ciertos percances a los corredores que participan, a los cuales deseo su pronta recuperación por los percances. A mí no me gusta esta suavización de los encierros, y ojo, no quiero que ningún corredor sufra alguna cornada severa, pero me gustaría ver un encierro de verdad, con toros que expresan su peligro y violencia durante la carrera, y que se sepa que los corredores que corren toda la Estafeta demuestren que se jueguen el tipo y no hagan simplemente una maratón bobalicona de unos dos escasos minutos.

También cabe recalcar las retransmisiones actuales de los encierros por parte de RTVE, con comentaristas ignorantes, que silencian cualquier correlación de los encierros con la Tauromaquia, y se pasan todo el tiempo hablando sin cesar de sandeces en vez de explicar con decencia la importancia de los encierros, como antaño sí se realizaba. Además, sin encierro por la mañana, no hay corrida por la tarde. Los encierros siempre estarán relacionados con la Fiesta de los Toros, guste o no. 





Cartel de la Feria del Toro de Pamplona de 2026 (05/07/2026-14/07/2026), con los hierros de las ganaderías, ordenadas de izquierda a derecha, de Miura, Victoriano del Río, Cortés, Cebada Gago, Jandilla, Vegahermosa, José Escolar, Fuente Ymbro, La Palmosilla, Álvaro Núñez Benjumea, El Pincha, El Capea, y Carmen Lorenzo. Cartel realizado por  el pintor madrileño Carlos Franco (nacido en Madrid en 1951). Imagen del cartel sacada de la página web de la Feria del Toro de Pamplona.

En segundo lugar, hablemos de la Feria del Toro, celebrada cada año del 5 al 14 de julio por motivo de las Fiestas de San Fermín. La Feria del Toro, antaño representante de una gran diversidad de encastes, se ha vuelto en un batiburrillo de ganaderías comerciales de encaste Domecq (como Jandilla, Álvaro Núñez Benjumea, o La Palmosilla) con ganaderías de otros encastes bajo mínimos (solo Miura, José Escolar, o Cebada Gago) como la mayoría de ferias en España. Echo muy en falta en estos últimos años a ganaderías históricas en Pamplona como Partido de Resina (antes Pablo Romero), Salvador Guardiola, Marqués de Albaserrada o Dolores Aguirre. En cuanto a los espadas, veo que este año la MECA (la Casa de la Misericordia de Pamplona) si quiso incluir a ciertos matadores de toros jóvenes que serán el relevo generacional de la Fiesta de los Toros ( el valenciano Samuel Navalón,  el michoacano Isaac Fonseca,  el salmantino Manuel Diosleguarde, o el zaragozano Aarón Palacio, además de los novilleros Emiliano Osornio, Álvaro Serrano y Mario Vilau) , lo que me alegra, aunque están a cuentagotas y vemos todavía a veteranos que deberían haberse retirado ya (como el propio Morante de La Puebla, que menudo espectáculo mediático lleva montado desde su falsa retirada y posterior regreso entre el año pasado y este). En cuanto a los  espadas de a caballo, la tradicional corrida de rejones del seis de julio sigue estando dominada por el que he denominado "Triunvirato del Rejoneo de Pamplona"· (conformado por Pablo Hermoso de Mendoza-aunque esté hoy en día retirado de los ruedos-, Roberto Armendáriz, y Guillermo Hermoso de Mendoza) , repitiéndose cada año la monotonía del triunvirato (aunque pudimos ver a Lea Vicens en 2025 y a Andy Cartagena este año), viendo solo a un nuevo rejoneador cada año, y sin poder ver todavía a los caballeros rejoneadores que son más que necesarios para el relevo generacional en el toreo a caballo (como el granadino Sebastián Fernández, el portugués Duarte Fernandes, el valenciano Pablo Donat, el salmantino Sergio Pérez de Gregorio, o el madrileño Francisco Fernández "El Fuenlabreño", entre muchos otros), que luchan por torear en el escalafón más cerrado en la Fiesta de los Toros hoy en día, el de los rejoneadores. Más vergonzosa aún es la continuación del veto de Pablo Hermoso de Mendoza al hispano-luso Diego Ventura, máxima figura del toreo a caballo hoy en día, desde hace ya décadas, lo que acabó con las posibilidades de una de las rivalidades que podría haber ayudado al toreo a caballo a medio plazo y que no estuviera en la situación tan paupérrima que sufre esta disciplina del toreo en estos tiempos. 


Y en cuanto a la seriedad de las lidias en cada festejo, lo mismo que vemos en la mayoría de plazas de nuestro país salvo ciertas y honradas excepciones: toreros desinteresados en colocar bien en suerte a los toros en el caballo de picar, picadores que en vez de dosificar el castigo y colocar en el morrillo los puyazos, se decantan o en señalar haciendo un simulacro o en barrenar ejecutando una carnicería, tapando la salida siempre con las infames cariocas, banderilleros pasándose de listos poniendo pares a toro pasado que son aplaudidos inexplicablemente y  rematando a las reses en los burladeros sin aplicarles una buena brega con el capote, y un palco presidencial cuya seriedad brinda por su ausencia, dando triunfos a lidias y faenas que no merecían trofeos, o dando orejas por estocadas traseras y mal colocadas, incluidas con pinchazos, y en ciertos casos, vemos vueltas al ruedo inexplicables a toros que no han sido bravos, lo que es el pan de cada día en esta Tauromaquia comercial y posmoderna que pone el triunfalismo y la estética por encima del valor, la épica, el miedo, la valentía, y la integridad del Rey de la Fiesta, el Toro.  Por no hablar también de los miembros del palco, entre ellos el etarra miserable de Joseba Asiron, entre otros abertzales que deberían estar rindiendo cuentas en prisión por los crímenes, atentados y asesinatos de ETA en vez de presidir una plaza de toros , y lo más irónico, siendo ellos antitaurinos, manda cojones. ¡Menudo país de pandereta en el que vivimos!





Imagen de los tendidos de la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, sacada de la página web del periódico "ABC".


Para culminar esta reflexión de la triste decadencia de la Fiesta en Pamplona, hemos de hablar de su público, porque, aunque se llene la plaza todos los días durante las Fiestas de San Fermín, no tiene ni puta idea de toros, más claro no lo puedo decir. No van a ver el rito taurómaco, van a las tradicionales meriendas, a canturrear los pesados y monótonos cánticos de las charangas y a berrear cada vez que suena"El Rey", a beber como monas, y a hacer más propaganda política  que en el Congreso de los Diputados. Es que no entiendo el porqué de mostrar tantas banderas LGTBI y banderas palestinas en los tendidos, además de los "Puta España, Puta selección" cantados por abertzales.  Por Dios, esto es una plaza de toros, no una campaña electoral ni una manifestación de ultraizquierda y ultranacionalistas vascos. Si los aficionados de Madrid se quejan de los borrachos que llegan a los tendidos de Las Ventas a beber sin control y a gritar con ebriedad los "¡Viva España!", no saben lo que es el botellódromo pamplonés.



Imagen de un grupo de abertzales sacando unas pancartas en las que está escrito: "Puta España, puta selección" en los tendidos de la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, sacada  de la página web del periódico "Libertad Digital".



Imagen de un grupo de manifestantes propalestinos ondeando banderas de Palestina y  una pancarta en  la que está escrito en euskera: "Israel Genozida, Gora Palestinar. Erresistentzia" en los tendidos de la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, sacada de la página web del periódico "ABC".



Aquí concluye esta breve pero necesaria reflexión de la deriva de la Plaza de Toros Monumental de Pamplona,  que es para mi gusto, la plaza de primera categoría de España más decadente de todas, y eso que el resto de plazas de primera están en muy mal momento para los aficionados de verdad, pero en su gran momento para toda esa sarta de empresarios y familias que se lucran degenerando la Fiesta de los Toros, siendo estos sinvergüenzas los verdaderos antitaurinos.

Saludos desde Ronda, y como decía el legendario ganadero Don Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro, se cae la Fiesta". Escribe Raúl.



Imagen del matador de toros mexicano Isaac Fonseca toreando de muleta a un toro de José Escolar en la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, sacada de la página web del periódico "El Mundo".












lunes, 13 de julio de 2026

Novillada sin picadores en Villaluenga del Rosario (04/07/2026): Un manso con casta y genio de Los Millares y la personalidad y torería de Rojas Ramírez destacan bajo un palco presidencial festivalero y sin rigor.


 Recientemente, el sábado 4 de julio de 2026, asistí a la Plaza de Toros de Villaluenga del Rosario, municipio ubicado en la Sierra de Grazalema, muy cercana a mi Ronda natal, y cuya plaza ostenta el honor de ser el coso taurino más antiguo de toda la provincia de Cádiz, aunque lamentablemente se desconoce su fecha original de construcción debido a que los archivos municipales de Villaluenga del Rosario ardieron en 1936 durante la Guerra Civil Española (1936-1939), aunque se tiene constancia de su existencia desde el año 1792, y ya en la década de 1960, se cerró al completo el coso y se le añadieron sus gradas de piedra en 1965. De hecho, la Plaza de Toros de Villaluenga del Rosario tiene forma de trapecio, y no redonda como la mayoría de cosos taurinos en el mundo. 







Otra de las peculiaridades de esta plaza es que su Puerta Grande es utilizada también como puerta de cuadrillas, puerta de arrastre y patio de caballos, y carece de callejón. En la puerta de toriles, el torilero de Villaluenga del Rosario ha de ponerse delante de la manga de chiqueros para esperar la salida de la res de su correspondiente chiquero, para luego ir directamente al burladero más cercano cuando la res haya llegado al ruedo.



Helo aquí, esperando la salida del primer eral de la tarde, y vistiendo un traje de corto color rioja.

Ya hablando de la novillada sin caballos celebrada el sábado 4 de julio , se anunciaban los novilleros Gabriel García (de la Escuela Cultural de Tauromaquia La Gallosina de El Puerto de Santa María), Juanmi Vidal (de la Escuela Taurina El Volapié de Sanlúcar de Barrameda), Martín Marengo (de la Escuela Taurina Francisco Montes "Paquiro" de Chiclana de La Frontera), Cayetano Rojas Ramírez (de la Escuela Cultural de Tauromaquia de Ronda), Juan Manuel Viruez (de la Escuela Comarcal Taurina de Ubrique) y Pablo Galván (de la Escuela Taurina Rafael Ortega de San Fernando), lidiando una novillada del hierro onubense de Los Millares (de procedencia Domecq, ubicada en las fincas "La Dehesilla" en Trigueros y "El Pelegrín" en Gibraleón, su fecha de toma de antigüedad en Madrid data del 31 de mayo de 1932, su divisa es amarilla, roja y negra, y el hierro está adscrito en la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia). Esta novillada era la primera selección del XXXII Ciclo de Novilladas sin Picadores de la Asociación Andaluza de Escuelas Taurinas Pedro Romero, que se celebra anualmente en diferentes plazas de toros de toda Andalucía durante el verano y cuya gran final será en la localidad jienense de Villacarrillo a finales de agosto.  Este es el cartel del festejo:


La plaza se llenó hasta los tres cuartos de entrada, siendo una tarde calurosa al comienzo del festejo aunque después, gracias a las colinas y montañas de la Sierra de Grazalema, pudimos disfrutar de una sombra y temperatura agradables para el resto del festejo, soplando en ciertos momentos rachas de viento levantino que no fueron un inconveniente para las lidias. Tras el paseíllo, se guardó un minuto de silencio por el ganadero de la divisa a lidiar, Don Manuel Ángel Millares, aunque me resulta incomprensible que tampoco se hubiera guardado también ese minuto de silencio por todos los muertos, heridos, y afectados por los devastadores y trágicos terremotos que ha sufrido Venezuela en estas últimas semanas. 


En cuanto a los erales lidiados de la ganadería de los Millares, destacaron por su buena presentación (aunque sus pitones estaban afeitados, lo que es bastante vergonzoso y merma al completo la seriedad y la integridad del toro de lidia) y su nobleza y humillación, aunque fueron faltos de fuerza y descastados, doblando algunos las manos en numerosas ocasiones, e incomprensiblemente el segundo y cuarto eral de la tarde fueron azuleados sin ningún sentido (hasta hubo algún lerdo en los tendidos pidiendo el indulto al quinto de la tarde, lo que viola el reglamento de este tipo de festejos, menos mal que el palco presidencial, que andaba muy verbenero, no provocó otro indulto de chichinabo más  que hacen tanto daño a la Fiesta). Para mi gusto, mi eral favorito de la novillada fue el tercero, pues fue manso pero a la vez tuvo bastante genio y orientación, embistiendo en ciertas ocasiones hacia el joven espada en vez de la muleta como haría un torillo comercial, aunque también ofrecía embestidas muy nobles que su novillero podría haber aprovechado perfectamente, pero no lo hizo. Aquí dejo los nombres, número, y pintas de cada eral. Ahora hablaremos de los novilleros tras los erales, teniendo en cuenta que todavía tienen mucho que aprender, aunque he de recalcar ciertos fallos que poseen, obviamente.



1er eral: Ensalazado, con el número 134, siendo castaño bragado meano bocidorado de pintas, lidiado por Gabriel García (de la Escuela Cultural de Tauromaquia La Gallosina de El Puerto de Santa María).



2o eral: Bodeguero, con el número 514, siendo negro burraco bocinegro de pintas, lidiado por Juanmi Vidal (de la Escuela Taurina El Volapié de Sanlúcar de Barrameda).



3er eral: Descansado, con el número 128, siendo castaño bocidorado de pintas, lidiado por Martín Marengo (de la Escuela Taurina Francisco Montes "Paquiro" de Chiclana de la Frontera).


4to eral: Rumbero, con el número 155, siendo castaño bragado meano axiblanco bocidorado de pintas, y no negro burraco como aparecía en la retransmisión de Canal Sur, lidiado por Cayetano Rojas Ramírez (de la Escuela Cultural de Tauromaquia de Ronda).


5to eral: Adormilado, con el número 156, siendo negro mulato bocinegro de pintas, lidiado por Juan Manuel Viruez (de la Escuela Comarcal Taurina de Ubrique).


6to eral: Pelón, con el número 112, siendo negro mulato bragado bocinegro de pintas, lidiado por Pablo Galván (de la Escuela Taurina Rafael Ortega de San Fernando).


-Gabriel García (de azul marino y oro): Recibió a Ensalazado de forma muy variada de capote, con verónicas muy bien trazadas, chicuelinas, y rematando el recibo ejecutando una larga cambiada, para luego continuar con varios pases afarolados de gran calidad. 






En la hora de la faena de muleta, destaca con la mano izquierda, aunque con ciertos enganchones que afean el trasteo. Pueden contemplar que  el eral iba hacia la muleta cual perro va a por un hueso, en definitiva, un carretón sin alma.





Remató con unas manoletinas muy monótonas, como la mayoría de los novilleros de este cartel, y mató de una estocada delantera que dobló al eral para posteriormente ser apuntillado. El palco presidencial le premió con una oreja que me pareció bastante justa, y no cayó en conceder la segunda oreja del tirón, aunque ya verán ustedes el festival de casquería que vendría a la postre.



-Juanmi Vidal (de sangre de toro y azabache): Recibió a la verónica al manejable Bodeguero, que demostró que no se comía a nadie desde su salida de chiqueros.




En la muleta, el eral mostró que sus patas eran de cristal y doblaba las manos todo el tiempo, mientras que el sanluqueño efectuó un trasteo aceptable aunque a mí no me caló mucho, la verdad. Remató la faena con manoletinas al igual que Gabriel García, y a la hora de entrar a matar, realizó una estocada delantera (aunque el eral fue apuntillado). Dos orejas de pueblo y una vuelta al ruedo incomprensible para los que sabemos que es un premio para lo extraordinario, para lo realmente bravo. 






-Martín Marengo: Era su segundo paseíllo vestido de luces, ya que había debutado de luces el pasado noviembre en la Plaza de Toros de Algar, lidiando un eral de El Torero que venía con bastante motor y casta y que no perdonaba nada.  El chiclanero recibió a la verónica a Descansado, que se había aquerenciado en toriles nada más salir de chiqueros. Confió mucho en el eral, y justo antes de rematar el recibo capotero, se llevó una voltereta sin consecuencias debido a la naturaleza despuntada de los pitones del eral. Lo mismo le pasó a Rojas Ramírez cuando realizaba su quite correspondiente, saliendo ileso también.










Entre las cuadrillas, cabe destacar a Moreno de Ronda, que lidió muy bien con el capote y estuvo bastante aseado con los rehiletes durante toda la novillada. El resto de subalternos cumplieron sin más, y hasta algunos cometieron actos sancionables para la lidia, como rematar a los erales en los burladeros, o hasta pisar los pitones de uno de los erales a la hora de apuntillar a la res. En cuanto a la hora de apuntillar, todos apuntillaron por delante, lo que es un craso error, ya que los erales podrían haberse levantado otra vez. Por ello, se debe apuntillar siempre por detrás de la res en cada tarde.


Ya en la muleta, Martín Marengo vio que su eral no era una hermanita de la caridad como los otros dos anteriores, intentó estar a la altura, y no lo logró, dado a su escaso bagaje en los ruedos (recordemos que este fue su segundo paseíllo como novillero sin picadores), y se confió mucho ante el comportamiento del eral, aunque recibió en varias ocasiones unas cuantas volteretas más a la hora de terminar las tandas con pases de pecho, muy temerarios para este tipo de reses con más picante y más orientación.






A la hora de entrar a matar, el chiclanero estuvo muy verde, dejando dos pinchazos para después ejecutar una estocada muy trasera y salida, que le debería haber dejado sin premio, lo que sería justo. Pero estando el palco presidencial de corte festivo, le dieron una oreja de nulo rigor, por lo que no voy a enseñar la fotografía del trofeo.

-Cayetano Rojas Ramírez (de grana y oro): Es un joven novillero que muestra un gran potencial para ser matador de toros en un futuro lejano. Estuvo muy aseado con el capote, recibiendo a Rumbero con varios faroles de rodillas sensacionales y  unas verónicas muy bien trazadas.







En la muleta, pese a que su eral era una completa babosa y doblaba las manos constantemente, logró ejecutar varias tandas al natural de gran calidad e intensidad a lo largo de la faena. Dejó una estocada delantera de gran efecto que le aseguró salir por la Puerta Grande, muy merecida por su torería y personalidad, aunque la vuelta al ruedo a su oponente fue completamente innecesaria y carente de rigor. Además, Cayetano fue el único novillero que no remató con manoletinas, gracias a Dios.








-Juan Manuel Viruez (de tabaco y oro): En esta novillada debutaba lidiando erales. El de Ubrique recibió de forma muy variada con el capote a Adormilado, alternando con verónicas y chicuelinas.







En banderillas, quiso poner los garapullos con determinación, aunque no estuvo muy aseado a la hora de poner los palitroques, siendo el único buen par de banderillas el segundo que colocó, aunque todos los arpones cayeron al suelo durante la faena. Por lo menos, no abusó de los pares al violín-un par que se debería poner en momentos de aprieto durante la lidia y que para mi gusto carece del valor y valentía a la hora de parear al cuarteo- aplicados por muchos de los toreros banderilleros, como El Fandi o Manuel Escribano. Esperemos que mejore a la hora de la suerte de banderillas, porque podría ser muy interesante ver a este chaval poniendo pares al cuarteo excelentes.












Con la muleta, realizó un trasteo más que decente, comenzando de rodillas para luego seguir con varias tandas con la mano izquierda bastante buenas que remataba con pases de pecho, mientras que algún palurdo en el tendido gritaba: ¡No lo mates!, cuando en novilladas sin picadores está prohibido en el reglamento indultar a una res, aunque en ciertas ocasiones se hayan hecho indultos de chichinabo en festejos sin caballos de forma antirreglamentaria, como ya aconteció este año en la Plaza de Toros de Puertollano durante una novillada sin picadores celebrada en el contexto del certamen manchego Promesas de Nuestra Tierra.




Mató de una estocada delantera de mucho efecto. Fue premiado con dos orejas, para continuar celebrando la fiesta  de casquería propiciada por el nulamente riguroso palco presidido por Don Juan Téllez y asesorado por Antonio Fernández.



-Pablo Galván (de verde y oro): El de San Fernando recibió muy bien a la verónica a su oponente de Los Millares, destacando esta verónica que para mi gusto fue de gran trazo y expresión.




Previamente, en el quinto eral de la tarde, había realizado un buen quite por gaoneras.









En la muleta, dejó varias tandas de gran calidad, aunque hubieron ciertos enganchones y tiempos muertos que afearon la faena.









Mató también de una estocada muy efectiva, y fue premiado con dos orejas, culminando así con un festejo en el que el palco presidencial fue muy generoso y muy verbenero con los jóvenes novilleros, aunque también se ha de aclarar que estos chavales simplemente están empezando todavía en este mundo, aunque resulta inadmisible que se hayan dado dos vueltas al ruedo a dos erales descastados, faltos de fuerza y poder por el simple hecho de que eran nobles y humilladores. 











Así, termina esta novillada sin picadores en Villaluenga del Rosario, donde como ya anuncié en la portada, destacaron ese eral manso pero con fiereza y genio que pedía el carnet a un muy bisoño Martín Marengo, y la gran calidad del toreo de Cayetano Rojas Ramírez, paisano de mi ciudad, Ronda, el cual pocos días después participó en la tercera novillada clasificatoria del certamen de novilladas sin picadores de la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla "Rumbo Hacia el Futuro", en la que realizó una labor destacable frente a un eral del hierro cacereño de Antonio López Gibaja, aunque no estuvo acertado a la hora de entrar a matar, pero sí fue crítico a posteriori con su ejecución de la suerte suprema, confirmando que "estuvo satisfecho con la tarde, pero que necesita mejorar con la suerte suprema, ya que no puede matar así en una plaza tan importante (en teoría) como la de Sevilla". Aquí os dejo el enlace de la entrevista al novillero tras su actuación en Sevilla: 

https://www.instagram.com/p/DalnLsiIqwF/?hl=es





Saludos desde Ronda, escribe Raúl, y como decía el célebre ganadero Don Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro,  se cae la Fiesta".











Aquí pueden ver la salida a hombros de Cayetano Rojas Ramírez, a mí gusto el mejor novillero de todo el festejo sin dudas.