Recientemente, el sábado 4 de julio de 2026, asistí a la Plaza de Toros de Villaluenga del Rosario, municipio ubicado en la Sierra de Grazalema, muy cercana a mi Ronda natal, y cuya plaza ostenta el honor de ser el coso taurino más antiguo de toda la provincia de Cádiz, aunque lamentablemente se desconoce su fecha original de construcción debido a que los archivos municipales de Villaluenga del Rosario ardieron en 1936 durante la Guerra Civil Española (1936-1939), aunque se tiene constancia de su existencia desde el año 1792, y ya en la década de 1960, se cerró al completo el coso y se le añadieron sus gradas de piedra en 1965. De hecho, la Plaza de Toros de Villaluenga del Rosario tiene forma de trapecio, y no redonda como la mayoría de cosos taurinos en el mundo.
Otra de las peculiaridades de esta plaza es que su Puerta Grande es utilizada también como puerta de cuadrillas, puerta de arrastre y patio de caballos, y carece de callejón. En la puerta de toriles, el torilero de Villaluenga del Rosario ha de ponerse delante de la manga de chiqueros para esperar la salida de la res de su correspondiente chiquero, para luego ir directamente al burladero más cercano cuando la res haya llegado al ruedo.
Helo aquí, esperando la salida del primer eral de la tarde, y vistiendo un traje de corto color rioja.
Ya hablando de la novillada sin caballos celebrada el sábado 4 de julio , se anunciaban los novilleros Gabriel García (de la Escuela Cultural de Tauromaquia La Gallosina de El Puerto de Santa María), Juanmi Vidal (de la Escuela Taurina El Volapié de Sanlúcar de Barrameda), Martín Marengo (de la Escuela Taurina Francisco Montes "Paquiro" de Chiclana de La Frontera), Cayetano Rojas Ramírez (de la Escuela Cultural de Tauromaquia de Ronda), Juan Manuel Viruez (de la Escuela Comarcal Taurina de Ubrique) y Pablo Galván (de la Escuela Taurina Rafael Ortega de San Fernando), lidiando una novillada del hierro onubense de Los Millares (de procedencia Domecq, ubicada en las fincas "La Dehesilla" en Trigueros y "El Pelegrín" en Gibraleón, su fecha de toma de antigüedad en Madrid data del 31 de mayo de 1932, su divisa es amarilla, roja y negra, y el hierro está adscrito en la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia). Esta novillada era la primera selección del XXXII Ciclo de Novilladas sin Picadores de la Asociación Andaluza de Escuelas Taurinas Pedro Romero, que se celebra anualmente en diferentes plazas de toros de toda Andalucía durante el verano y cuya gran final será en la localidad jienense de Villacarrillo a finales de agosto. Este es el cartel del festejo:
La plaza se llenó hasta los tres cuartos de entrada, siendo una tarde calurosa al comienzo del festejo aunque después, gracias a las colinas y montañas de la Sierra de Grazalema, pudimos disfrutar de una sombra y temperatura agradables para el resto del festejo, soplando en ciertos momentos rachas de viento levantino que no fueron un inconveniente para las lidias. Tras el paseíllo, se guardó un minuto de silencio por el ganadero de la divisa a lidiar, Don Manuel Ángel Millares, aunque me resulta incomprensible que tampoco se hubiera guardado también ese minuto de silencio por todos los muertos, heridos, y afectados por los devastadores y trágicos terremotos que ha sufrido Venezuela en estas últimas semanas.
1er eral: Ensalazado, con el número 134, siendo castaño bragado meano bocidorado de pintas, lidiado por Gabriel García (de la Escuela Cultural de Tauromaquia La Gallosina de El Puerto de Santa María).
2o eral: Bodeguero, con el número 514, siendo negro burraco bocinegro de pintas, lidiado por Juanmi Vidal (de la Escuela Taurina El Volapié de Sanlúcar de Barrameda).
3er eral: Descansado, con el número 128, siendo castaño bocidorado de pintas, lidiado por Martín Marengo (de la Escuela Taurina Francisco Montes "Paquiro" de Chiclana de la Frontera).
4to eral: Rumbero, con el número 155, siendo castaño bragado meano axiblanco bocidorado de pintas, y no negro burraco como aparecía en la retransmisión de Canal Sur, lidiado por Cayetano Rojas Ramírez (de la Escuela Cultural de Tauromaquia de Ronda).
5to eral: Adormilado, con el número 156, siendo negro mulato bocinegro de pintas, lidiado por Juan Manuel Viruez (de la Escuela Comarcal Taurina de Ubrique).
6to eral: Pelón, con el número 112, siendo negro mulato bragado bocinegro de pintas, lidiado por Pablo Galván (de la Escuela Taurina Rafael Ortega de San Fernando).
-Gabriel García (de azul marino y oro): Recibió a Ensalazado de forma muy variada de capote, con verónicas muy bien trazadas, chicuelinas, y rematando el recibo ejecutando una larga cambiada, para luego continuar con varios pases afarolados de gran calidad.
En banderillas, quiso poner los garapullos con determinación, aunque no estuvo muy aseado a la hora de poner los palitroques, siendo el único buen par de banderillas el segundo que colocó, aunque todos los arpones cayeron al suelo durante la faena. Por lo menos, no abusó de los pares al violín-un par que se debería poner en momentos de aprieto durante la lidia y que para mi gusto carece del valor y valentía a la hora de parear al cuarteo- aplicados por muchos de los toreros banderilleros, como El Fandi o Manuel Escribano. Esperemos que mejore a la hora de la suerte de banderillas, porque podría ser muy interesante ver a este chaval poniendo pares al cuarteo excelentes.
En la hora de la faena de muleta, destaca con la mano izquierda, aunque con ciertos enganchones que afean el trasteo. Pueden contemplar que el eral iba hacia la muleta cual perro va a por un hueso, en definitiva, un carretón sin alma.
Remató con unas manoletinas muy monótonas, como la mayoría de los novilleros de este cartel, y mató de una estocada delantera que dobló al eral para posteriormente ser apuntillado. El palco presidencial le premió con una oreja que me pareció bastante justa, y no cayó en conceder la segunda oreja del tirón, aunque ya verán ustedes el festival de casquería que vendría a la postre.
-Juanmi Vidal (de sangre de toro y azabache): Recibió a la verónica al manejable Bodeguero, que demostró que no se comía a nadie desde su salida de chiqueros.
En la muleta, el eral mostró que sus patas eran de cristal y doblaba las manos todo el tiempo, mientras que el sanluqueño efectuó un trasteo aceptable aunque a mí no me caló mucho, la verdad. Remató la faena con manoletinas al igual que Gabriel García, y a la hora de entrar a matar, realizó una estocada delantera (aunque el eral fue apuntillado). Dos orejas de pueblo y una vuelta al ruedo incomprensible para los que sabemos que es un premio para lo extraordinario, para lo realmente bravo.
-Martín Marengo: Era su segundo paseíllo vestido de luces, ya que había debutado de luces el pasado noviembre en la Plaza de Toros de Algar, lidiando un eral de El Torero que venía con bastante motor y casta y que no perdonaba nada. El chiclanero recibió a la verónica a Descansado, que se había aquerenciado en toriles nada más salir de chiqueros. Confió mucho en el eral, y justo antes de rematar el recibo capotero, se llevó una voltereta sin consecuencias debido a la naturaleza despuntada de los pitones del eral. Lo mismo le pasó a Rojas Ramírez cuando realizaba su quite correspondiente, saliendo ileso también.
Entre las cuadrillas, cabe destacar a Moreno de Ronda, que lidió muy bien con el capote y estuvo bastante aseado con los rehiletes durante toda la novillada. El resto de subalternos cumplieron sin más, y hasta algunos cometieron actos sancionables para la lidia, como rematar a los erales en los burladeros, o hasta pisar los pitones de uno de los erales a la hora de apuntillar a la res. En cuanto a la hora de apuntillar, todos apuntillaron por delante, lo que es un craso error, ya que los erales podrían haberse levantado otra vez. Por ello, se debe apuntillar siempre por detrás de la res en cada tarde.
Ya en la muleta, Martín Marengo vio que su eral no era una hermanita de la caridad como los otros dos anteriores, intentó estar a la altura, y no lo logró, dado a su escaso bagaje en los ruedos (recordemos que este fue su segundo paseíllo como novillero sin picadores), y se confió mucho ante el comportamiento del eral, aunque recibió en varias ocasiones unas cuantas volteretas más a la hora de terminar las tandas con pases de pecho, muy temerarios para este tipo de reses con más picante y más orientación.
A la hora de entrar a matar, el chiclanero estuvo muy verde, dejando dos pinchazos para después ejecutar una estocada muy trasera y salida, que le debería haber dejado sin premio, lo que sería justo. Pero estando el palco presidencial de corte festivo, le dieron una oreja de nulo rigor, por lo que no voy a enseñar la fotografía del trofeo.
-Cayetano Rojas Ramírez (de grana y oro): Es un joven novillero que muestra un gran potencial para ser matador de toros en un futuro lejano. Estuvo muy aseado con el capote, recibiendo a Rumbero con varios faroles de rodillas sensacionales y unas verónicas muy bien trazadas.
En la muleta, pese a que su eral era una completa babosa y doblaba las manos constantemente, logró ejecutar varias tandas al natural de gran calidad e intensidad a lo largo de la faena. Dejó una estocada delantera de gran efecto que le aseguró salir por la Puerta Grande, muy merecida por su torería y personalidad, aunque la vuelta al ruedo a su oponente fue completamente innecesaria y carente de rigor. Además, Cayetano fue el único novillero que no remató con manoletinas, gracias a Dios.
-Juan Manuel Viruez (de tabaco y oro): En esta novillada debutaba lidiando erales. El de Ubrique recibió de forma muy variada con el capote a Adormilado, alternando con verónicas y chicuelinas.
En banderillas, quiso poner los garapullos con determinación, aunque no estuvo muy aseado a la hora de poner los palitroques, siendo el único buen par de banderillas el segundo que colocó, aunque todos los arpones cayeron al suelo durante la faena. Por lo menos, no abusó de los pares al violín-un par que se debería poner en momentos de aprieto durante la lidia y que para mi gusto carece del valor y valentía a la hora de parear al cuarteo- aplicados por muchos de los toreros banderilleros, como El Fandi o Manuel Escribano. Esperemos que mejore a la hora de la suerte de banderillas, porque podría ser muy interesante ver a este chaval poniendo pares al cuarteo excelentes.
Con la muleta, realizó un trasteo más que decente, comenzando de rodillas para luego seguir con varias tandas con la mano izquierda bastante buenas que remataba con pases de pecho, mientras que algún palurdo en el tendido gritaba: ¡No lo mates!, cuando en novilladas sin picadores está prohibido en el reglamento indultar a una res, aunque en ciertas ocasiones se hayan hecho indultos de chichinabo en festejos sin caballos de forma antirreglamentaria, como ya aconteció este año en la Plaza de Toros de Puertollano durante una novillada sin picadores celebrada en el contexto del certamen manchego Promesas de Nuestra Tierra.
Mató de una estocada delantera de mucho efecto. Fue premiado con dos orejas, para continuar celebrando la fiesta de casquería propiciada por el nulamente riguroso palco presidido por Don Juan Téllez y asesorado por Antonio Fernández.
-Pablo Galván (de verde y oro): El de San Fernando recibió muy bien a la verónica a su oponente de Los Millares, destacando esta verónica que para mi gusto fue de gran trazo y expresión.
Previamente, en el quinto eral de la tarde, había realizado un buen quite por gaoneras.
En la muleta, dejó varias tandas de gran calidad, aunque hubieron ciertos enganchones y tiempos muertos que afearon la faena.
Mató también de una estocada muy efectiva, y fue premiado con dos orejas, culminando así con un festejo en el que el palco presidencial fue muy generoso y muy verbenero con los jóvenes novilleros, aunque también se ha de aclarar que estos chavales simplemente están empezando todavía en este mundo, aunque resulta inadmisible que se hayan dado dos vueltas al ruedo a dos erales descastados, faltos de fuerza y poder por el simple hecho de que eran nobles y humilladores.
Así, termina esta novillada sin picadores en Villaluenga del Rosario, donde como ya anuncié en la portada, destacaron ese eral manso pero con fiereza y genio que pedía el carnet a un muy bisoño Martín Marengo, y la gran calidad del toreo de Cayetano Rojas Ramírez, paisano de mi ciudad, Ronda, el cual pocos días después participó en la tercera novillada clasificatoria del certamen de novilladas sin picadores de la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla "Rumbo Hacia el Futuro", en la que realizó una labor destacable frente a un eral del hierro cacereño de Antonio López Gibaja, aunque no estuvo acertado a la hora de entrar a matar, pero sí fue crítico a posteriori con su ejecución de la suerte suprema, confirmando que "estuvo satisfecho con la tarde, pero que necesita mejorar con la suerte suprema, ya que no puede matar así en una plaza tan importante (en teoría) como la de Sevilla". Aquí os dejo el enlace de la entrevista al novillero tras su actuación en Sevilla:
https://www.instagram.com/p/DalnLsiIqwF/?hl=es
Saludos desde Ronda, escribe Raúl, y como decía el célebre ganadero Don Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro, se cae la Fiesta".
Aquí pueden ver la salida a hombros de Cayetano Rojas Ramírez, a mí gusto el mejor novillero de todo el festejo sin dudas.
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