lunes, 12 de octubre de 2026

Novillada sin picadores en clase práctica en Cortes de la Frontera (11/10/2026): Tienen buenas intenciones, pero todavía están en pañales.

 Nunca quiero ser crítico con los novilleros sin picadores, pues es justificable que cometan ciertos errores e imprecisiones en las lidias por su bisoñez, pero obviamente, a la hora de reseñar, he de marcar aquellas imprecisiones y errores en los diestros, puesto que, en estas crónicas siempre tengo una visión realista del festejo y completamente fuera del triunfalismo ordinario acostumbrado a verse en muchísimos críticos paniaguados en sus escritos. Ahora sí, comencemos con la crónica. Y por cierto, disculpen mi ausencia tras varias semanas sin publicar nada en este modesto blog, pues he estado ajetreado con ciertas labores externas a este. Al final de todo, Valor y Al Toro es un simple pasatiempo, pues no creo que pueda vivir económicamente de este blog. Ahora sí, tras este interludio, comienza la crónica:





El pasado domingo pude asistir a una novillada sin picadores en clase práctica en Cortes de la Frontera, localidad de la comarca malagueña de la Serranía de Ronda que está a solo unos 30 kilómetros de distancia de mi Ronda natal. Esta clase práctica fue organizada por la Escuela Cultural de Tauromaquia en colaboración con los Ayuntamientos de Ronda y Cortes de la Frontera, la Asociación Andaluza de Escuelas Taurinas Pedro Romero, y la Diputación Provincial de Málaga, siendo uno de los últimos festejos de la temporada en la provincia de Málaga, y quizás (si no asisto a algún festejo menor en lo que quede de año), el último festejo al que asista este año a una plaza de toros en persona. Hablando ya de la Plaza de Toros de Cortes de la Frontera, se inauguró en 1897 y fue restaurada en 1921, contando con un aforo para mil espectadores. La existencia de esta plaza de toros se debe a la fuerte tradición que tiene Cortes de la Frontera a la hora de ofrecer toda clase de festejos taurinos desde el siglo XVI, además de celebrarse numerosos festejos populares con vaquillas en las pedanías de este municipio. La plaza cuenta con aseos, enfermería, corrales; tiene un ruedo de 27,20 metros de diámetro sin callejón; y al ser de un tamaño tan escaso, no tiene patio de cuadrillas, por lo que la puerta principal se utiliza como puerta de cuadrillas, puerta de arrastre, y Puerta Grande.




Se lidiaron cinco erales de la ganadería cordobesa de Monte Toro (de encaste Domecq en la línea de procedencia de El Torero y Guateles; ubicada en las fincas "Los Puertos" y "Umbría de la Gitana" en Espiel; su divisa es blanca y verde; carece de antigüedad en Madrid; su propietario es Don José Luis Villafuente Cosano; y pertenece a la Asociación de Ganaderías de Lidia), de aceptable presentación para una novillada en clase práctica en un coso de tercera categoría como el de Cortes de la Frontera, siendo el primer y segundo eral más escasos de presencia, a diferencia del tercero, cuarto y quinto, que tuvieron más trapío. Eso sí, contaron feos crotales en sus orejas, haciendo parecer a los cornúpetas reses para el matadero. En cuanto al comportamiento, fueron nobles, humilladores y repetidores en líneas generales, aunque no llegaron a tener un comportamiento bobalicón y extremadamente dócil, pues llegaron a mostrar también casta y sentido durante las lidias, especialmente el quinto, que demandaba a su novillero que lo torease por abajo. No obstante, algunos de los erales pecaron de no tener fuerza y abrir la boca, salvo el segundo, que nunca abrió la boca hasta su muerte. 


En cuanto a los novilleros, trenzaron el paseíllo el malagueño Antonio Mata "Colmenar" (de la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Málaga), el gaditano Juan Manuel Viruez  (de la Escuela Comarcal Taurina de Ubrique), y los rondeños Cayetano Rojas Ramírez, Hugo Anillo, y Héctor Nieto (los tres son alumnos de la Escuela Cultural de Tauromaquia de Ronda). Mostraron en líneas generales tener buenas intenciones, aunque a varios de los jóvenes espadas se les notó en demasía el escaso oficio que tienen, aunque tampoco les vamos a echar leña. Estas carencias se notaron especialmente en los tercios de banderillas, transformados la pasada tarde en auténticas capeas, con los banderilleros sin colocar en condiciones a los erales llevándolos a los burladeros, dando excesivos lances con el percal; y con las banderillas estuvieron sin más, salvo Eloy Cañete "Moreno de Ronda", de gris plomo y azabache, que realizó un excelente trabajo con el capote y los garapullos. Además, denuncio aquí las ruedas de peones protagonizadas por los banderilleros tras las suertes supremas, las cuales son completamente antirreglamentarias, al igual que rematar bruscamente a las reses en los burladeros durante toda la lidia. Estos actos antirreglamentarios son inadmisibles hasta en una clase práctica.







La Plaza de Toros de Cortes de la Frontera registró más o menos una media entrada para esta novillada sin caballos en clase práctica, en la que los tendidos de sombra se llenaron al completo mientras que los de sol estaban algo vacíos. Fue en lo meteorológico una tarde agradable, con una temperatura más primaveral que otoñal. Los espectadores en su mayoría fueron seguidores de los novilleros que llegaron de Ronda, Ubrique y Málaga; y algunos residentes de Cortes de la Frontera. El público fue muy benevolente con los novilleros, y también muy triunfalista, pidiendo en cada eral la vuelta al ruedo, premio muy exagerado para una novillada que no me disgustó pero que tampoco me pareció brava, simplemente la vi noble con algún punto de casta y fiereza y pecando de no tener fuerza.



Presidió el palco Don José Antonio Zurera García, actual alcalde de Cortes de la Frontera, por lo que, cuando un político se sube al palco a presidir en una plaza de toros, el triunfalismo está asegurado. Es cierto que se negó a azulear exageradamente a los erales, aunque si premió con la vuelta al ruedo al cuarto de la tarde, distinción muy exagerada en un festejo en el que, al no practicarse la suerte de varas, no se puede comprobar la bravura de los animales. Y también marró a la hora de conceder un exageradísimo rabo a Juan Manuel Viruez en el cuarto de la tarde. 


-Antonio Mata "Colmenar" (de verde botella y oro): Es de Málaga y es alumno de la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Málaga. Si no me equivoco, este era su segundo (y probablemente último) festejo que lidie en esta temporada, pues ya lidió previamente en el mes de agosto otra novillada sin caballos en clase práctica en el municipio granadino de Cambil.


Lidió a este eral colorado ojo de  perdiz bociblanco de pintas, que fue una perita en dulce, con una nobleza y humillación casi empalagosas, aunque con una pizca de sentido y casta. Tenía un feo crotal en una de sus orejas.



El de Málaga lo recibió con varias verónicas, realizándolas fuera de cacho en vez de colocarse en condiciones mientras el eral de Monte Toro metía la cara de lujo en el percal.







En banderillas, Moreno de Ronda hizo una buena brega con el capote, mientras que sus compañeros clavaron los rehiletes sin más. Fue vergonzoso que uno de los banderilleros que vestía de terno azul y azabache rematara de forma tan lamentable al eral de Monte Toro mientras que Antonio Mata estaba ejecutando un brindis en el centro del ruedo. Si estuviera en el palco, sancionaría al subalterno al rematar bruscamente a la res en las paredes de la plaza.




En la muleta, el eral de Monte Toro mostró desafío porque exigía que le bajaran la mano, pero era una perita en dulce por su embestida noble. No obstante, Antonio Mata "Colmenar" nunca se acopló a sus embestidas, notándosele una fuerte falta de oficio, estando muy fuera de cacho a la hora de citar con la pañosa, y realizando tandas con numerosos enganchones, perdiendo incluso la franela en contadas ocasiones. Sus partidarios lo jalearon con los pesados "bieeenn" en vez de "ole", aunque el trasteo nunca llegó a nada desde mi perspectiva. Remató la faena con varias manoletinas antes de entrar a matar.











A la hora de entrar a matar, se perfiló de forma irregular y dejó una estoca trasera tendida y desprendida, teniendo que descabellar después en dos ocasiones tras la primera de las infames ruedas de peones de la tarde. Le sonó un aviso. El verbenero público de Cortes de la Frontera le pidió mayoritariamente una oreja que me pareció muy excesiva por la mala ejecución de la suerte suprema y por el poco oficio del malagueño en toda la lidia que fue concedida por el alcalde de la localidad. Antonio Mata es un novillero que debe entrenar bastante y practicar mucho para tener más oficio del nulo que demostró la tarde de ayer.



-Cayetano Rojas Ramírez (de burdeos y oro): Es paisano de mi ciudad, y los lectores de este blog ya lo conocerán de anteriores crónicas de festejos en los que el participó. Este festejo fue el quinto de su temporada y el segundo de esta plaza, pues lidió el pasado 22 de agosto de este año en esta misma plaza un festival taurino sin caballos en el que estoqueó erales del hierro gaditano de Miguel Mateo "Miguelín" con el matador de toros  de San Fernando David Galván y el novillero con picadores de Los Barrios Francisco Fernández,


Lidió a este eral negro mulato listón de pintas, que tenía dos crotales en sus orejas, y que tuvo un comportamiento noble pero con bastante casta y genio, poniéndoselo muy difícil al de Ronda en el último tercio.



Cayetano Rojas Ramírez lo recibió bastante bien con el percal, ejecutando varios faroles de rodillas para luego ya de pie continuar con varias de verónicas de excelente trazo, rematando el saludo capotero con una sublime media verónica. El eral de Monte Toro embistió humillando en el percal, aunque sin llegar a tener una nobleza bobalicona como las de las ganaderías comerciales que suelen lidiar las figuritas de mazapán y pitiminí.



En banderillas, el ruedo se convirtió en una capea. Se dieron excesivos lances con el capote al eral de Monte Toro, que aprendió rápidamente y desarrollaría genio, y los banderilleros pusieron un penoso par de garapullos a toro pasado, y previamente uno de los rehileteros se pasó de listo, intentando clavar a toro muy pasado para finalmente no clavar nada. 


En la muleta, Cayetano Rojas Ramírez realizó un buen trasteo con la franela, siempre cargando la suerte y dejando buenas tandas, especialmente con la mano izquierda. No obstante, nunca llegó a acoplarse a las exigentes embestidas del eral de Monte Toro, que tras tantos capotazos de más  en banderillas, aprendió Latín y supo perfectamente dónde estaba el novillero rondeño y lo desarmó e intentó prenderle en varias ocasiones. El de Ronda supo resolver la papeleta dejando varios molinetes de buena ejecución.








A la hora de entrar a matar, estuvo muy desacertado con la tizona, dejando dos pinchazos, una estocada muy baja, otro pinchazo, y finalmente, una estocada algo trasera, tendida y desprendida, aunque luego tuvo que descabellar en varias ocasiones, sonándole un aviso. Algunos espectadores pidieron la vuelta al ruedo para el eral, aunque no se dio el caso. Quien si dio una vuelta al ruedo fue Cayetano Rojas Ramírez por su cuenta. Le vi bien con el capote y con la muleta, aunque la espada es una asignatura pendiente que ha de seguir luchando para así mejorar.








-Hugo Anillo (de catafalco y plata): Es también alumno de la Escuela Cultural de Tauromaquia de Ronda, y este era su segundo paseíllo tras participar en otra clase práctica en el municipio gaditano de El Bosque el pasado 20 de junio, en la que lidió erales de El Torero con otros novilleros que participaban en la clasificatoria de reservas del XXXII Ciclo de Novilladas Sin Picadores de la Asociación Andaluza de Escuelas Taurinas Pedro Romero.


Lidió a este eral negro mulato de pintas, el cual no tenía crotales, y que tuvo durante toda la lidia un comportamiento noble y humillador, con cierta casta, aunque pecando de tener poca fuerza.



Hugo Anillo lo recibió bastante bien con el capote, dejando varias verónicas en las que se le vio que busca el temple, mientras que su antagonista metía la cara de lujo en el percal, y remató el recibo con una media verónica de gran trazo y calibre.




En banderillas, Moreno de Ronda dejó un par al cuarteo bastante bien ejecutado, aunque eso sí, dio varios pasos atrás en vez de dejar los garapullos directamente en la cara, aunque sin llegar a clavar vergonzosamente a toro pasado.



En la muleta, Hugo Anillo mostró una gran cualidad, el temple, pues en sus tandas siempre intentó que el eral de Monte Toro no llegara a tocar la tela de la pañosa. No obstante, durante su trasteo ejecutó varios muletazos que concluyeron en feos enganchones y abusó del pico de la muleta en algunas tandas, pero elogio sus intenciones de tener temple. El eral de Monte Toro embistió empalagosamente en la franela durante todo el trasteo, en el que el de Ronda midió bastante el tiempo de duración. Además, cargó la suerte al citar con la muleta cuando comenzaba cada tanda.






A la hora de entrar a matar, tras asustarse en la primera ocasión la que se colocó en suerte para entrar a matar, aunque sin dejar pinchazos, dejó a la postre una estocada contraria tendida y desprendida, aunque de rápido efecto. El público de Cortes de la Frontera, al ver que el eral de Monte Toro caía al instante, le pidió con fuerza casquería. Hugo Anillo cortaría finalmente una oreja que no me molestó, aunque la segunda si me pareció un poco exagerada por parte del palco presidencial. Respecto al novillero rondeño, es la primera vez que lo veo trenzando un paseíllo y me ha gustado que busque tener temple y que cargue la suerte, además de su buen trabajo toreando con el percal. Eso sí, le recomendaría que no caiga en el alivio de torear abusando del pico de la muleta, aunque no creo que vaya a leer la crónica de este modesto blog.




-Juan Manuel Viruez (de lila y oro): Era la segunda vez que veía al de Ubrique en los ruedos tras conocerlo en aquella novillada sin caballos en Villaluenga del Rosario, de la cual  les dejo el enlace aquí, donde además podrán ver la actuación que realizó Cayetano Rojas Ramírez en ese mismo festejo. 


Lidió a este eral negro mulato listón bragado axiblanco de pintas, el cual fue manso, berreón y abanto pero con nobleza. No obstante, la vuelta al ruedo con la que fue premiado me resultó bastante excesiva. Tenía dos feísimos crotales en sus orejas que le hacían parecer una res de ganadería cárnica.



Juanma Viruez se fue a portagayola para recibirlo, dejando una larga cambiada de rodillas muy bien trazadas, para luego continuar el recibo capotero mediante unas verónicas también de rodillas. El eral de Monte Toro mostró ser abanto, saliendo suelto del precioso capote fucsia de vueltas azules que tiene el novillero gaditano. 





En banderillas, el de Ubrique quiso colocar los garapullos, dejando en total tres pares de banderillas mientras Moreno de Ronda se encargó de la brega de nuevo, estando bastante bien con el capote. Juan Manuel Viruez colocó los rehiletes cuarteando en la cara y con mucha determinación, además de ejecutar variados recortes cuando podría haber sido prendido por el eral de Monte Toro. No obstante, colocó a toro pasado el tercer par de garapullos.








En la muleta, el eral de Monte Toro fue noble, con humillación y repetidor, por lo que a Juan Manuel Viruez le cantó la gallina. Realizó un trasteo en el que no se excedió con el tiempo de duración, y pese a que no se colocara bien a la hora de cargar la suerte, dejó numerosos muletazos aceptables tanto con la mano izquierda como con la derecha, aunque dejando varios enganchones destemplados con la pañosa. Sus seguidores de Ubrique lo jalearon fuertemente, considerándolo como el futuro Jesulín de Ubrique, especialmente sus familiares, que se encontraban relativamente cerca de la localidad en la que yo estuve sentado durante toda la tarde. 











A la hora de entrar a matar, dejaría primero una estocada contraria muy tendida y desprendida que no tuvo efecto, para posteriormente dejar con la tizona una estocada entera y en buen sitio, de rápido efecto, aunque pegando el telonazo con la muleta. Cortaría finalmente dos orejas y un rabo, que desde mi perspectiva, la primera oreja me pareció merecida, la segunda me pareció un poco excesiva, y el rabo me pareció completamente exagerado. Más exagerada fue la vuelta al ruedo al eral de Monte Toro cuando en novilladas sin caballos es muy complicado comprobar la bravura de las reses, ya que en este tipo de festejo nunca veremos a los del castoreño y los caballos de picar. Dejo la fotografía del eral a punto de ser arrastrado por el tiro de mulilla para que puedan comprobar perfectamente que tenía los accidentales bragado y axiblanco. Juanma Viruez tiene ganas y busca tener oficio, además de tener bastante habilidad con las banderillas, aunque tiene que mejorar bastantes aspectos todavía en su etapa como novillero sin caballos.






-Héctor Nieto (de blanco y azabache): Era su última novillada en esta temporada tras haber pasado por las plazas de La Puebla del Río, Marbella, Fuengirola, Ronda y Estepona. También es alumno de la Escuela Cultural de Tauromaquia de Ronda.

Lidió a este eral de Monte Toro negro mulato listón de pintas, el cual fue el que tuvo más genio de todos, siendo reservón durante toda la lidia y teniendo mucho genio.


Con el percal, Héctor Nieto dejó varias largas de rodillas y ya de pie ejecutaría algunas verónicas muy templadas y de buen trazo, aunque no tendrían transmisión debido a que el eral de Monte Toro comenzó a tener un comportamiento geniudo, pensándoselo mucho a la hora de embestir.









En banderillas, el ruedo se transformó de nuevo en una capea de coso de talanqueras, con capotazos excesivos por doquier, colocando muy mal en suerte al novillo para el embroque con los garapullos, y rematándolo bruscamente en los burladeros. Los rehileteros dejaron dos pares muy a toro pasado.


En la muleta, Héctor Nieto mostró de nuevo su mejor cualidad, el temple, e incluso cargó la suerte, realizando bastante bien los muletazos. Eso sí, no logró tener transmisión debido al comportamiento reservón del eral de Monte Toro, que pese a embestir con la cara abajo en la pañosa, no se lo puso nada fácil al novillero rondeño al embestir a medio gas. Aún así, el novillero rondeño tiene que aprender a lidiar con todo tipo de embestidas y no solo saber torear las más suaves y fáciles para así mejorar en su concepto del toreo.












A la hora de entrar a matar, no estuvo acertado con la espada, dejando un pinchazo hondo, tres pinchazos, una estocada trasera desprendida, para luego tener que descabellar hasta en tres ocasiones. Saludó una ovación finalmente. A Héctor Nieto le vi mejor que en anteriores compromisos, aunque ha de mejorar el uso de los aceros, que es su asignatura pendiente.











En definitiva, la tarde de ayer en Cortes de la Frontera me resultó ciertamente interesante, tanto por el variado comportamiento de los erales de la ganadería de Monte Toro, como por las intenciones demostradas por el quinteto de jóvenes novilleros durante todo el festejo, aunque eso sí, están en pañales, dando su primeros pasos en esta profesión, y aquellos errores que suelen cometer los pueden ir solucionando durante toda su etapa como novilleros sin caballos. Ya para concluir, les deseo un feliz Día de la Hispanidad a todos los lectores de este modesto blog al ser escrita esta crónica el día 12 de octubre.


Saludos desde Ronda, y como decía el célebre ganadero Don Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro, se cae la Fiesta".

Escribe cordialmente, Raúl.




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