Imagen de la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, sacada del sitio web DareMapp.
La situación de la Fiesta de los Toros en Pamplona, es aparentemente, muy positiva, por la gran popularidad de los encierros matinales del 7 al 14 de julio de cada año en el que se llevan los toros de las corridas a pie desde los Corrales de Santo Domingo hasta la Monumental pamplonesa, y por los llenos diarios durante la Feria del Toro en las Fiestas de San Fermín. Estos datos serán muy positivos para aquellos que han degenerado la Tauromaquia en un mero negocio, porque la realidad, tanto de los encierros como de la Feria del Toro, es muy deprimente para los aficionados de verdad. Veamos por qué.
Imagen de uno de los encierros de San Fermín, sacada de la página web homónima del Ayuntamiento de Pamplona.
Primero, hablemos de los encierros, que para muchos es una de las festividades más icónicas de toda España, y funcionan para muchos como la base de las Fiestas de San Fermín en Pamplona además de la Feria del Toro. Estos encierros, antaño llenos de riesgo y emoción en los que muy pocos corredores (que eran profesionales, ojo) se jugaban el tipo haciendo la faena de llevar a los toros de los Corrales de Santo Domingo a la Monumental, ahora están mutilados por el buenismo que impera en nuestros días, con antideslizantes, una muchedumbre de gente realizando las carreras de los encierros, y una nula sensación de emoción o adrenalina, porque la verdad, cada encierro es rápido y no hay ningún momento destacable, salvo ciertos percances a los corredores que participan, a los cuales deseo su pronta recuperación por los percances. A mí no me gusta esta suavización de los encierros, y ojo, no quiero que ningún corredor sufra alguna cornada severa, pero me gustaría ver un encierro de verdad, con toros que expresan su peligro y violencia durante la carrera, y que se sepa que los corredores que corren toda la Estafeta demuestren que se jueguen el tipo y no hagan simplemente una maratón bobalicona de unos dos escasos minutos.
También cabe recalcar las retransmisiones actuales de los encierros por parte de RTVE, con comentaristas ignorantes, que silencian cualquier correlación de los encierros con la Tauromaquia, y se pasan todo el tiempo hablando sin cesar de sandeces en vez de explicar con decencia la importancia de los encierros, como antaño sí se realizaba. Además, sin encierro por la mañana, no hay corrida por la tarde. Los encierros siempre estarán relacionados con la Fiesta de los Toros, guste o no.
Cartel de la Feria del Toro de Pamplona de 2026 (05/07/2026-14/07/2026), con los hierros de las ganaderías, ordenadas de izquierda a derecha, de Miura, Victoriano del Río, Cortés, Cebada Gago, Jandilla, Vegahermosa, José Escolar, Fuente Ymbro, La Palmosilla, Álvaro Núñez Benjumea, El Pincha, El Capea, y Carmen Lorenzo. Cartel realizado por el pintor madrileño Carlos Franco (nacido en Madrid en 1951). Imagen del cartel sacada de la página web de la Feria del Toro de Pamplona.
En segundo lugar, hablemos de la Feria del Toro, celebrada cada año del 5 al 14 de julio por motivo de las Fiestas de San Fermín. La Feria del Toro, antaño representante de una gran diversidad de encastes, se ha vuelto en un batiburrillo de ganaderías comerciales de encaste Domecq (como Jandilla, Álvaro Núñez Benjumea, o La Palmosilla) con ganaderías de otros encastes bajo mínimos (solo Miura, José Escolar, o Cebada Gago) como la mayoría de ferias en España. Echo muy en falta en estos últimos años a ganaderías históricas en Pamplona como Partido de Resina (antes Pablo Romero), Salvador Guardiola, Marqués de Albaserrada o Dolores Aguirre. En cuanto a los espadas, veo que este año la MECA (la Casa de la Misericordia de Pamplona) si quiso incluir a ciertos matadores de toros jóvenes que serán el relevo generacional de la Fiesta de los Toros ( el valenciano Samuel Navalón, el michoacano Isaac Fonseca, el salmantino Manuel Diosleguarde, o el zaragozano Aarón Palacio, además de los novilleros Emiliano Osornio, Álvaro Serrano y Mario Vilau) , lo que me alegra, aunque están a cuentagotas y vemos todavía a veteranos que deberían haberse retirado ya (como el propio Morante de La Puebla, que menudo espectáculo mediático lleva montado desde su falsa retirada y posterior regreso entre el año pasado y este). En cuanto a los espadas de a caballo, la tradicional corrida de rejones del seis de julio sigue estando dominada por el que he denominado "Triunvirato del Rejoneo de Pamplona"· (conformado por Pablo Hermoso de Mendoza-aunque esté hoy en día retirado de los ruedos-, Roberto Armendáriz, y Guillermo Hermoso de Mendoza) , repitiéndose cada año la monotonía del triunvirato (aunque pudimos ver a Lea Vicens en 2025 y a Andy Cartagena este año), viendo solo a un nuevo rejoneador cada año, y sin poder ver todavía a los caballeros rejoneadores que son más que necesarios para el relevo generacional en el toreo a caballo (como el granadino Sebastián Fernández, el portugués Duarte Fernandes, el valenciano Pablo Donat, el salmantino Sergio Pérez de Gregorio, o el madrileño Francisco Fernández "El Fuenlabreño", entre muchos otros), que luchan por torear en el escalafón más cerrado en la Fiesta de los Toros hoy en día, el de los rejoneadores. Más vergonzosa aún es la continuación del veto de Pablo Hermoso de Mendoza al hispano-luso Diego Ventura, máxima figura del toreo a caballo hoy en día, desde hace ya décadas, lo que acabó con las posibilidades de una de las rivalidades que podría haber ayudado al toreo a caballo a medio plazo y que no estuviera en la situación tan paupérrima que sufre esta disciplina del toreo en estos tiempos.
Y en cuanto a la seriedad de las lidias en cada festejo, lo mismo que vemos en la mayoría de plazas de nuestro país salvo ciertas y honradas excepciones: toreros desinteresados en colocar bien en suerte a los toros en el caballo de picar, picadores que en vez de dosificar el castigo y colocar en el morrillo los puyazos, se decantan o en señalar haciendo un simulacro o en barrenar ejecutando una carnicería, tapando la salida siempre con las infames cariocas, banderilleros pasándose de listos poniendo pares a toro pasado que son aplaudidos inexplicablemente y rematando a las reses en los burladeros sin aplicarles una buena brega con el capote, y un palco presidencial cuya seriedad brinda por su ausencia, dando triunfos a lidias y faenas que no merecían trofeos, o dando orejas por estocadas traseras y mal colocadas, incluidas con pinchazos, y en ciertos casos, vemos vueltas al ruedo inexplicables a toros que no han sido bravos, lo que es el pan de cada día en esta Tauromaquia comercial y posmoderna que pone el triunfalismo y la estética por encima del valor, la épica, el miedo, la valentía, y la integridad del Rey de la Fiesta, el Toro. Por no hablar también de los miembros del palco, entre ellos el etarra miserable de Joseba Asiron, entre otros abertzales que deberían estar rindiendo cuentas en prisión por los crímenes, atentados y asesinatos de ETA en vez de presidir una plaza de toros , y lo más irónico, siendo ellos antitaurinos, manda cojones. ¡Menudo país de pandereta en el que vivimos!
Imagen de un grupo de abertzales sacando unas pancartas en las que está escrito: "Puta España, puta selección" en los tendidos de la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, sacada de la página web del periódico "Libertad Digital".
Imagen de un grupo de manifestantes propalestinos ondeando banderas de Palestina y una pancarta en la que está escrito en euskera: "Israel Genozida, Gora Palestinar. Erresistentzia" en los tendidos de la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, sacada de la página web del periódico "ABC".
Aquí concluye esta breve pero necesaria reflexión de la deriva de la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, que es para mi gusto, la plaza de primera categoría de España más decadente de todas, y eso que el resto de plazas de primera están en muy mal momento para los aficionados de verdad, pero en su gran momento para toda esa sarta de empresarios y familias que se lucran degenerando la Fiesta de los Toros, siendo estos sinvergüenzas los verdaderos antitaurinos.
Saludos desde Ronda, y como decía el legendario ganadero Don Victorino Martín Andrés: "Si se cae el Toro, se cae la Fiesta". Escribe Raúl.
Imagen del matador de toros mexicano Isaac Fonseca toreando de muleta a un toro de José Escolar en la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, sacada de la página web del periódico "El Mundo".
Hola Raúl
ResponderEliminarPor casualidad me ha llegado tu blog a través de un amigo taurino.
Soy abonado de la plaza de toros de Pamplona desde hace cuarenta años y he visto el declive de lo que fue la Feria del Toro que inventó el Sr. Sanmartin bajo el lema: “las mejores puntas de las ganaderías en mejor estado y que se apunten los diestros que en mejor estado se encuentren , pagando bien a unos y otros, para conseguir la mejor Feria del TORO”.
Esto ya es un arcano, el la Feria que acabamos de terminar solo ha habido dos corridas dignas de la Feria del Toro:Cebada y Escolar… Miura esta ya como Pabloromero (hoy Partido de Resina) para el Zoológico.
El resto del monoencaste Domecq, una filfa, terneras tontorronas, invalidas (FY) sin trapío ( Alvaro Núñez) cuando no toro de granja, toro de abasto, como las Illas ( Palmosilla y Jandilla).Venían picados del campo y los dos primeros tercios una parodia, una pamema una filfa.
Y luego hablan de “bravo en la muleta”. Ignorantes, la bravura se calibra exclusivamente ante la acorazada de picar.
Lidias astrosas, con un primer y segundo tercio convertido en una capea. Y que decir de la suerte suprema, con el eufemismo “estocada” esconden ( bajonazos pescueceros, lo de Morante fue puñalà trapera, caídas, desprendidas, traseras, perpendiculares, contrarias,etc) y eso lo premian. Los premios de la Feria absolutamente devaluados y de los que hoy ya no se acuerda nadie.
Del Palco ni hablamos, una colección de indocumentados los Usias ( Concejales) que creen estar en el salón de su casa, y se dedican a hacer desaguisados ( solo tienen que aplicar el reglamento ) y tropelías animados por un público jaranero e indocto, además de cambiante ( a mi alrededor en mi abono, cada día hay gente distinta, que brama para que den muchas orejas ) que ha convertido las orejas de hojalata de Pamplona en algo sin valor alguno, propio de una plaza de carros o de talanqueras… en fin, para olvidar.
Y que decir de los encierros. Un coñazo, sin emoción ni interés, Bólidos encapsulados por los cabestros que van a todo tren, mientras unos madelman de colorines se ponen estupendos como si hubieran estado en Lepanto y van a comentar sandeces el Television Espantosa.
Otra cosica eran los encierros de los ochentas, comentados por el “sobrio” Javier Solano, con toros que embestían, que se quedaban y que creaban la emoción del peligro …claro de vez en cuando había algún muerto por cornada. Y la mayoría de corredores de blanco !!!
Ahora estos encierros 2.0 parecen un anuncio de Nike o de Adidas.
En fin tiene lo que se merecen … un coñazo. Bous al carrer!!
Creo que si por Tele Pedro, pusieran cada día el encierro del año anterior nadie se coscaria del cambiazo.
Menos mal que está sosería, este magno botellón se ha terminado. Nos queda un año de paz en Iruña.
Saludos
Muchísimas gracias por el comentario, Ignacio. Concuerdo al completo desde tu perspectiva, y siendo usted abonado de Pamplona desde hace bastantes años. La Feria del Toro, de Toro de Lidia tiene lo que un político de este país tiene de honrado, absolutamente nada (salvo las corridas de Cebada Gago y José Escolar, porque Miura es la sombra de la leyenda que alguna vez fue). Estoy planteando hacer una serie de artículos sobre todas las plazas de toros de primera categoría en España (incluida la Monumental de Barcelona, aunque lleve sin dar toros desde hace 14 años por culpa del nacionalismo supremacista catalán) , porque la situación de estas plazas y la debacle en la que están es lamentable, y desmonta al completo ese relato que impera en el taurino, el cual considera que "la Tauromaquia goza de buena salud", lo que es una gran mentira. Hoy la Fiesta de los Toros tendrá más espectadores que nunca, pero cada vez tiene menos aficionados de verdad, con rigor, seriedad y exigencia para comprender este mundo. Saludos cordiales desde Ronda.
EliminarDe nada Raúl. Era obligado. Cuando leí el contenido de su blog respecto a la Feria de Iruña ( no me atrevo a intitularla del Toro) pensé que lo que escribió, por real y acertado, no lo hubiera dicho yo mejor.
EliminarLe confieso que yo sufro mucho en la Monumental de Pamplona. Para mi ir a los toros en Iruña es un ritual, una liturgia desde hace más de cuarenta años, y ver y constatar cómo ha degenerado esto, que diría Belmonte, me produce una tristeza infinita.
Ni la Junta taurina de la Meca ( por más que el fin de los beneficios sea loable) ni su veedor, ni los Palcos, incluidos asesores y veterinarios, tienen para mi perdón por acción u omisión, y haber llevado a la Feria del Toro a este estado de postración.
Y que los beneficios no opaquen la realidad taurina. Aunque los llenos sean diarios ( los abonados somos un 90%) solamente salvo al público del desaguisado ya que es el paganini y mantiene este tinglado.
Pero aún salvándolo, ese respetable se empeña en no serlo, y se convierte cada tarde, unas más y otras menos, ya que es cambiante, en una pandilla de jaraneros festivos, bien empapados de gin tonic que jalean mantazos en faenas bastorras y ventajistas, ante tontas del bote, y piden premios a “suertes supremas” absolutamente indignas.
Los tancredos del Palco colaboran con entusiasmo a perpetuar la jarana orejil, sin valor alguno. Hubo antaño presidentes ( por ser concejales) dignos y cabales, además de buenos taurinos: recordar a Joaquín Pascal y a Teresa Moreno, ya fallecidos. Pero hoy no se puede decir lo mismo de los que desfilan bajo el chisterón … es más, alguno pudiera ir demasiado “alegre” entre los actores que visitan el Palco.
Creo que Pamplona es una excepción en lo que fueron “las Ferias del Norte” ya que económicamente goza de buena salud … pero desde el estricto punto de vista taurino, no tiene un pase. Véase la ruina de San Sebastián o Bilbao.
Por ejemplo, confundir el trapío ( presentación armónica) con sacar baúles con unas astas descomunales y desproporcionadas ( el FY que abrió la corrida del día 7 era un híbrido entre el Reno de Papa Noel y el Buey Apis ) no tiene justificación alguna … para como luego, como fue el caso, la corrida estuviese podrida, tullida, inválida e inservible ( toda de moquero verde ).
En fin, para que seguir, esto selo va cargando el “tifus taurino” aunque la apariencia pueda hacer pensar que la salud sigue siendo excelente … como los encierros esto va camino de convertirse en un espectáculo vulgar, repetitivo, coñazo, predecible y además caro, que acabará aburriendo al personal.
Ojalá me equivoque. Lo celebraría.
Saludos cordiales desde Iruña.
En España, si no llevamos el modelo de gestión francés (basado en las comisiones taurinas de aficionados sin la intervención de ninguna empresa, en la meritocracia, la diversidad de encastes, y la importancia del buen cumplimiento del reglamento y la lidia), a la Tauromaquia le van a quedar lamentablemente dos telediarios, porque con el buenismo imperante del sector taurino en estos años de amenazas animalistas, los festejos taurinos se van a volver en ballets insípidos, sosos, sin emoción, realizado por toreros vulgares que no saben dar ni un buen muletazo frente a toros que parecen más bien carretones.
EliminarOjalá me equivoque y no caigamos en esta triste deriva que vive la Fiesta de los Toros desde ya entrado el siglo XXI. Al menos siempre habrán bastiones donde se respeta a la lidia, tales como la Feria del Aficionado del Club Taurino 3 Puyazos en San Agustín del Guadalix, Vic-Fezensac, Céret, Orthez, Añover de Tajo, Villaseca de La Sagra, El Tiemblo, Sotillo de la Adrada. Cadalso de los Vidrios, o Cenicientos, entre varias plazas más.
Saludos desde Ronda, escribe Raúl.